El nuevo monarca mantuvo una reunión extraordinaria con el Gobierno de Jonas Gahr Støre y recibió el apoyo del Ejecutivo tras el fallecimiento de Harald V a los 89 años
El rey Haakon VIII de Noruega asumió el trono este viernes tras el fallecimiento de su padre, Harold V, a los 89 años, y confirmó que mantendrá el lema «Todo por Noruega», según informó la Casa Real en su cuenta oficial de Facebook.
En su primer mensaje como monarca, la institución publicó únicamente dos frases: «Su Majestad el Rey Haakon VIII» y el lema histórico, acompañadas de su retrato oficial. La decisión se comunicó tras una reunión extraordinaria con el Gobierno noruego, encabezado por el primer ministro Jonas Gahr Støre, en el Palacio Real de Oslo.
Durante el encuentro, el nuevo jefe de Estado recibió las condolencias y el apoyo del Ejecutivo. Støre escribió en el libro de condolencias: «Nuestro más sentido pésame por el fallecimiento de Su Majestad Harold V. Somos un pueblo en luto. Somos una nación agradecida. Gracias por toda una vida de servicio. El rey ha fallecido. Larga vida al rey».
Tras la reunión, que se prolongó entre las 10.00 y las 11.00 GMT, las campanas de las iglesias noruegas repicaron en señal de duelo, mientras las Fuerzas Armadas realizaron 21 salvas de honor desde puntos emblemáticos como la Fortaleza de Akershus en Oslo y la base naval Haakonsvern en Bergen.
El legado de Harold V y el simbolismo del lema real
Harold V, quien reinó desde 1991, fue el primer monarca noruego nacido en el país en más de 600 años. Su lema, «Todo por Noruega», refleja una tradición constitucional en la que el rey actúa como símbolo de unidad nacional, aunque sus funciones son principalmente ceremoniales. La Constitución noruega, vigente desde 1814, establece que el monarca es el jefe de Estado y preside el Consejo de Estado, pero no interviene en la política diaria.
La elección de Haakon VIII de mantener el mismo lema subraya la continuidad institucional en un momento de transición. El nombre Haakon tiene un peso histórico en Noruega: el último rey con ese nombre, Haakon VII, gobernó entre 1905 y 1957 y fue clave durante la resistencia contra la ocupación nazi en la Segunda Guerra Mundial.
El protocolo de sucesión y el papel del Gobierno
La reunión extraordinaria entre el nuevo rey y el Gobierno cumple con el protocolo de sucesión establecido en la Constitución. Según el artículo 41, el monarca debe recibir el reconocimiento formal del Ejecutivo para asumir plenamente sus funciones. Este acto, aunque simbólico, refuerza la legitimidad del nuevo reinado y marca el inicio oficial de su mandato.
El primer ministro, Jonas Gahr Støre, líder del Partido Laborista, ha mantenido una relación cercana con la monarquía. Su presencia en el Palacio Real, junto a los miembros del gabinete, subraya el consenso político en torno a la institución, que goza de un amplio apoyo popular en Noruega. Según encuestas recientes, más del 80% de los noruegos respaldan la monarquía como forma de Estado.
Reacciones internacionales y precedentes en Europa
La sucesión en Noruega ocurre en un contexto en el que otras monarquías europeas, como la británica y la española, han enfrentado debates sobre su relevancia. Sin embargo, el modelo noruego —basado en la discreción y la neutralidad política— ha sido citado como ejemplo de estabilidad. La Casa Real noruega, a diferencia de otras, evita polémicas públicas y centra su labor en actos protocolarios y diplomáticos.
La elección del nombre Haakon VIII también ha generado interés en los círculos históricos. El número VIII hace referencia a Haakon VI, quien reinó en el siglo XIV y fue el último monarca noruego en gobernar antes de la unión con Dinamarca. Este gesto refuerza la conexión con la identidad nacional noruega, un tema recurrente en la monarquía del país.
Fuente: Agencia EFE







