El último reactor operativo se desconectará en 48 horas; es el primer cierre total en 44 años de historia de la planta.
Hungría desconectará en las próximas 48 horas el último reactor operativo de su única central nuclear, Paks, debido al bajo nivel del agua en el Danubio por la sequía. Así lo ha anunciado este lunes el primer ministro, Péter Magyar, quien ha asegurado que «el suministro de energía del país es estable».
La planta, que suministra la mitad de la energía que consume el país, dejará de funcionar ante la caída del nivel del agua a un mínimo histórico de 138 centímetros por debajo de lo normal. Magyar explicó que el agua del río refrigera los reactores, por lo que es inevitable desconectar el único que está operativo y que funciona solo con una de sus dos turbinas. «Seguramente hoy, y tal vez aún mañana, podrá mantenerse operativa esta turbina que produce 240 megavatios de energía», frente a los 2.000 habituales de la planta, precisó.
El jefe del Gobierno húngaro indicó que «es difícil predecir la altura del Danubio» y que no ve posible que aumente lo suficiente como para mantener el reactor en funcionamiento. Esta sería la primera vez que se desconecta la planta de Paks, que comenzó a funcionar hace 44 años.
La ola de calor y las medidas de ahorro
Hungría vive una grave situación de sequía, acompañada por una ola de calor con temperaturas de hasta 40 grados. Magyar aseguró que la seguridad nuclear no está en peligro y que, cuando mejore la situación hídrica, la planta podrá reactivarse en pocos días. Detalló que los parques solares producen suficiente electricidad entre las 11:00 y las 16:00 horas, incluso para exportarla, pero por la noche el país se ve obligado a importarla. Agradeció que los húngaros hayan atendido las peticiones de reducir el consumo y subrayó que solo el domingo se ahorraron 700 megavatios.
Para el primer ministro, lo importante es que las medidas de ahorro no dañen la actividad económica ni afecten a la población. La Dirección Nacional de Aguas prevé que el nivel del Danubio empiece a aumentar el fin de semana, cuando se espera que llegue más agua desde la vecina Austria, donde se pronostican lluvias. Los servicios de meteorología predicen temperaturas de hasta 42 grados para el jueves y que empiecen a bajar desde el viernes.
Restricciones en Hungría y el precedente de Rumanía
Debido a la sequía, las autoridades locales ya han anunciado restricciones, como la prohibición en la ciudad de Debrecen de usar agua potable en obras, en túneles de lavado de automóviles o para regar parques. En Budapest y otras ciudades, los ayuntamientos han decidido no iluminar algunos edificios y monumentos para ahorrar energía. El Ministerio de Transporte ha prohibido a partir de hoy el tráfico ferroviario de mercancías entre las 17:00 y las 22:00 horas.
En la vecina Rumanía, las autoridades también se han visto obligadas esta semana a reducir la potencia de su única central nuclear, en Cernavoda, ante el bajo caudal del Danubio. El Ejército rumano llevó a cabo este lunes una explosión controlada y submarina de una roca para redirigir un mayor caudal del río hacia la central, con el objetivo de evitar tener que desconectar su segundo reactor. El Danubio, que recorre diez países europeos desde Alemania hasta desembocar en el mar Negro, ha caído a mínimos históricos por la falta de lluvias, la reducción del agua procedente del deshielo alpino y las sucesivas oleadas de calor que afectan desde hace semanas a la región.
Fuente: La Razón







