Los partidos de izquierda tienen hasta el 16 de octubre para presentar la lista conjunta y el PSOE aguarda la autorización de la dirección central
El debate sobre la posibilidad de presentar candidaturas conjuntas al Senado se ha reactivado ante las elecciones generales del 29 de noviembre.
Una iniciativa impulsada por sociólogos, profesores, economistas y representantes de la izquierda propone que el PSOE y las fuerzas situadas a su izquierda compartan candidatos bajo el nombre ‘Senadoras y Senadores por la democracia’.
Los promotores afirman que la medida permitiría concentrar el voto progresista y dificultar que el Partido Popular mantenga su mayoría absoluta en la Cámara Alta.
Mientras tanto, la izquierda confederal sigue sin alcanzar un acuerdo para el Congreso. La coalición del Frente Amplio, formada por Movimiento Sumar, IU, Comuns y Más Madrid, debe decidir en los próximos diez días si presentará listas conjuntas o separadas.
El objetivo de la propuesta es maximizar la representación de las fuerzas progresistas en las circunscripciones al Senado, que se eligen mediante voto mayoritario abierto.
Según la normativa electoral, la presentación de listas conjuntas requiere la coordinación de los partidos y la presentación de una candidatura única.
Si la iniciativa logra consenso, podría traducirse en una mayor cohesión del bloque de izquierdas y en una presión adicional al PP, que tiene mayoría absoluta en la Cámara Alta.
En caso de que no se alcance un acuerdo, cada fuerza progresista mantendrá sus propias listas, lo que podría fragmentar el voto y favorecer la mayoría del PP.
El debate continuará en los próximos días, mientras los partidos evalúan el impacto de la propuesta en sus estrategias electorales y en la configuración del Senado.







