El presidente de The Heritage Foundation solicitó el apoyo de EE.UU. y sus aliados tras el informe policial que denuncia la permisividad de guardias marroquíes
El presidente del think tank estadounidense The Heritage Foundation, Kevin Roberts, describió la masiva llegada de migrantes a Ceuta los días 30 y 31 de julio como una «invasión por parte de Marruecos» durante el V Encuentro Regional de Foro Madrid celebrado en Santiago de Chile.
Roberts pidió que Estados Unidos y sus aliados se posicionen junto a España, argumentando que el episodio no puede reducirse a un simple movimiento migratorio y que constituye una agresión híbrida contra territorio español.
El Gobierno de Pedro Sánchez, que el día anterior había defendido ante el Congreso la ausencia de «pruebas sólidas» que responsabilicen a Rabat, mantuvo su postura de cooperación con Marruecos y anunció la convocatoria de la embajadora marroquí para dialogar.
Un informe policial de 55 páginas elaborado por el Centro Nacional de Inmigración y Fronteras de la Policía Nacional, entregado a la Audiencia Nacional, describe una operación coordinada que, según los investigadores, no puede explicarse como un movimiento espontáneo. El documento señala una actitud de «total permisividad» de los gendarmes marroquíes y menciona que algunos agentes habrían guiado a personas hacia territorio español.
Francisco Pardo, director de la Policía, precisó que el informe no atribuye expresamente a Marruecos la planificación o ejecución de la entrada masiva, aunque reconoce la participación de guardias marroquíes y una permisividad extraordinaria.
El líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, convirtió la cuestión marroquí en el eje de su ofensiva contra Moncloa, acusando al presidente de haber ocultado los riesgos y exigiendo medidas diplomáticas contra Rabat, además de reclamar que Sánchez responda «en los tribunales y en las urnas».
En Ceuta, el presidente local Juan Jesús Vivas alertó que la integridad territorial de la ciudad está «en manos de Marruecos» y describió la situación como una «olla a presión», exigiendo que se esclarezca la posible intervención organizada y deliberada del vecino.
La dependencia económica de España con Marruecos, que incluye sectores como la automoción, la confección y la agricultura, así como la cooperación en control migratorio y antiterrorismo, explica la cautela de Madrid al evitar acusaciones que puedan romper la relación estratégica.
La Fiscalía de la Audiencia Nacional deberá decidir sobre la competencia y la posible admisión a trámite de la investigación, una decisión que determinará hasta qué punto se pueda atribuir responsabilidad a terceros.
Fuente: Vozpópuli






