El presidente brasileño defiende la fiabilidad de las urnas electrónicas y rechaza la designación de organizaciones terroristas
El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, telefoneó al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, para reclamarle que ambos países retomen las negociaciones sobre los aranceles impuestos por Washington. La conversación se desarrolló en un tono «amistoso» y «cordial», según informó la Presidencia brasileña.
Lula trasladó a Trump que considera «infundadas» las nuevas tarifas estadounidenses, mientras que el presidente estadounidense planteó que los equipos de ambos gobiernos vuelvan a reunirse «lo antes posible». Washington ha aplicado desde julio dos rondas de aranceles contra productos brasileños y ha justificado sus medidas por discrepancias con Brasil en cuestiones como la deforestación, la propiedad intelectual y la lucha contra la corrupción.
La cuestión electoral
El contacto entre ambos presidentes se produce en plena campaña para las elecciones brasileñas de octubre, en las que Lula aspira a la reelección frente a Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro y uno de los principales aliados políticos de Trump en Brasil. Lula ha acusado en los últimos días a Washington de intentar interferir en el proceso electoral y había anticipado que pediría a Trump que no se inmiscuyera en los comicios.
Aunque Lula había advertido que pediría a Trump que no se inmiscuyera en los comicios, una fuente del Gobierno brasileño confirmó que la cuestión electoral no formó parte de la conversación.
La lucha contra el crimen organizado
Otro de los asuntos abordados durante la llamada fue la lucha contra el crimen organizado. Lula volvió a rechazar que Estados Unidos considere organizaciones terroristas al Comando Vérmelo (CV) y al Primero Comando da Capital (PCC), las dos principales facciones criminales de Brasil. Lula defendió ante Trump que la estrategia brasileña debe centrarse en otras vías, como el estrangulamiento financiero de estas organizaciones.
Durante la conversación, Trump hizo una pregunta genérica sobre el proceso electoral brasileño, a lo que Lula respondió defendiendo la fiabilidad de las urnas electrónicas del país, un tema que había sido cuestionado recientemente por Flávio Bolsonaro. Lula enfatizó que el sistema de votación electrónica ha sido sometido a rigurosas auditorías y pruebas de seguridad, y que su integridad no ha sido comprometida.
Fuente: El Debate (Internacional)






