Un proyecto para reforzar el espigón en 2014, con un coste de 250.000 euros, fue desechado por el Gobierno de Mariano Rajoy para no tensar las relaciones con Marruecos
Más de 72.000 inmigrantes marroquíes cruzaron a nado a Ceuta el 30 de julio por el espigón de la playa del Tarayal, el punto más vulnerable de la frontera física entre España y Marruecos en torno a la ciudad autónoma.
En 2014, el entonces ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, presentó un proyecto para extender la valla mar adentro en unos 40 metros, con un coste de 250.000 euros, para impedir el paso de inmigrantes.
El proyecto abandonado
El proyecto fue desechado por el Gobierno de Mariano Rajoy para no tensar las relaciones con Marruecos, pese a que podía acometer las obras sin pedir permiso a Rabat, al estar justo en el límite de las aguas territoriales españolas.
La decisión se tomó después de que el ministro marroquí, Mohamed Hassan, no se opuso de plano al proyecto, pero no dio una respuesta clara, lo que llevó al Ejecutivo de Rajoy a descartarlo.
La situación actual
Actualmente, el espigón está dotado de una única valla de seis metros de altura que se adentra en las aguas entre cuatro o cinco metros, y el Gobierno ha reforzado físicamente la frontera marítima con una barrera neumática de 500 metros de longitud.
La barrera ha frenado las entradas de inmigrantes a Ceuta, pero sufrió importantes daños a las 48 horas de su instalación, según desveló El Faro de Ceuta.
Fuente: The Objective






