La Administración Trump paraliza el programa para contratar talento extranjero, acusando a las firmas de reemplazar trabajadores locales con visas H1B
La Administración estadounidense ha decidido paralizar el acceso de Microsoft y otras siete grandes empresas tecnológicas al programa de visas HUB, diseñado para atraer talento extranjero cualificado.
La medida, anunciada el jueves por el vicepresidente JD Vance, responde a acusaciones de fraude en el sistema de contratación internacional, que según el gobierno beneficia a compañías que priorizarían trabajadores extranjeros sobre locales.
Vance, figura clave en la estrategia migratoria de la Casa Blanca, denunció que Microsoft —una de las empresas más valiosas del país— habría despedido a 6.000 empleados estadounidenses mientras solicitaba 6.800 visas HUB en el mismo período.
El secretario de Trabajo, Keith Sonderling, confirmó que el Departamento no tramitará nuevas solicitudes del Programa de Certificación Laboral Permanente (PERM) para estas empresas, entre las que figuran Adobe, Cognizant, Infosys, Tata, Wipro, HCL y Capgemini.
Las acusaciones se enmarcan en un debate recurrente sobre el impacto de la inmigración cualificada en el mercado laboral estadounidense, donde el programa HUB —limitado a 85.000 visas anuales— es clave para sectores como la tecnología.
Microsoft afirma que el 80% de las solicitudes de visa H1B presentadas durante el último año fiscal corresponden a empleados que ya trabajaban en la empresa.
Microsoft niega fraude: datos y salarios en disputa
La compañía, dirigida por Satya Nadella, rechazó las alegaciones y aseguró que el 80% de las visas solicitadas durante el último año fiscal se destinaron a trabajadores que ya formaban parte de su plantilla.
Microsoft afirma que los trabajadores internacionales contratados a través del programa H1B reciben salarios equivalentes a los de sus homólogos estadounidenses.
No obstante, Vance insistió en que el modelo de contratación de Microsoft «reemplaza»
El gobierno endurece las reglas para trabajadores extranjeros
Las críticas de Vance coinciden con un endurecimiento general de las políticas migratorias. El mes pasado, la Administración propuso eliminar el período de gracia de 60 días que permiten a los trabajadores extranjeros despedidos permanecer en el país mientras buscan otro empleo.
Este cambio, aun en trámite, afectaría directamente a los beneficiarios de visas HUB, cuya renovación depende de su vinculación laboral. Expertos consultados por la BBC señalan que la medida podría disuadir a empresas de contratar talento extranjero, agravando la escasez de perfiles especializados en sectores como la inteligencia artificial.
El programa H1B: cómo funciona y qué está en juego
El programa HUB, vigente desde 1990, ha sido objeto de polémica en repetidas ocasiones. Su objetivo es cubrir puestos que no pueden ser ocupados por trabajadores estadounidenses, pero críticos como Vance argumentan que algunas empresas lo usan para reducir costes.
Microsoft recibe un reconocimiento oficial mientras enfrenta las acusaciones
El mismo día en que Vance presentaba las acusaciones, Satya Nadella recibió en la Casa Blanca la Medalla a la Innovación Tecnológica de manos del presidente Donald Trump.
Trump elogió a Nadella como «más que merecedor» del galardón, en un evento al que también asistieron otros magnates tecnológicos.
La distinción se enmarca en una estrategia de la Administración para vincular el crecimiento tecnológico con el nacionalismo económico, aunque sin mencionar a otras gigantes como Amazon, Google o Meta, que también dependen del programa HUB.
Contexto: cómo funciona el programa HUB y qué está en juego
El programa HUB permite a empresas estadounidenses contratar a profesionales extranjeros durante hasta seis años, siempre que demuestren que no hay candidatos locales cualificados. Una vez obtenida la visa, los trabajadores pueden optar al PERM, un proceso que les acerca a la residencia permanente (Green Card).
En el último año fiscal, el Departamento de Trabajo certificó más de 130.000 solicitudes PERM en diez categorías empresariales, lo que refleja la demanda de talento extranjero en sectores como la ingeniería o la informática.
Las acusaciones de Vance se centran en dos aspectos: la supuesta sustitución de trabajadores estadounidenses por extranjeros y la creación de lo que describe como «fábricas de visas», donde universidades y empresas priorizarían la contratación internacional.
Sin embargo, defensores del programa, como la National Foundation for American Policy, argumentan que los trabajadores HUB generan empleo adicional y contribuyen con impuestos. Según datos oficiales, el 70% de los beneficiarios del programa en 2025 tenían títulos universitarios o superiores.
Reacciones y próximos pasos: ¿qué pueden hacer las empresas?
Las siete empresas afectadas —Microsoft, Adobe, Cognizant, Infosys, Tata, Wipro, HCL y Capgemini— no han detallado aún su estrategia legal, aunque fuentes internas consultadas por la BBC sugieren que explorarán recursos administrativos para revertir la decisión.
No obstante, el bloqueo temporal del PERM complica sus planes de expansión en un contexto de alta demanda de perfiles técnicos.
El impacto podría extenderse más allá de las empresas sancionadas. Analistas como Mark Zandi, de Moody’s Analytics, advierten de que restricciones adicionales a la inmigración cualificada podrían ralentizar la innovación en sectores clave, como la inteligencia artificial, donde EE.UU. compite con China.
Mientras, el Congreso debate una reforma migratoria que podría limitar aún más las visas HUB. La propuesta, impulsada por republicanos, incluye requisitos más estrictos para las empresas patrocinadoras y prioriza a trabajadores con salarios superiores a la media.
En este escenario, la decisión de Vance no solo refleja tensiones internas en el partido republicano —dividido entre alas proteccionistas y pro empresariales— sino también el desafío de equilibrar la atracción de talento global con las demandas de una base electoral cada vez más crítica con la inmigración.
Lo que está claro es que, para empresas como Microsoft, el futuro de su modelo de contratación internacional depende ahora de cómo evolucionen estas acusaciones y de sí la Administración mantiene su postura en las próximas semanas.







