El Parlament prevé aprobar esta semana la norma, que da dos años para quitar la simbología franquista; en 2016, el 68 % de los tortosinos votó mantener el monumento
El Parlament de Cataluña tiene previsto aprobar esta semana la nueva ley de memoria histórica, que fija un plazo de dos años para retirar la simbología franquista del espacio público. La normativa, pactada por PSC, Junts, Esquerra Republicana, Comuns y la CUP, afecta directamente al monolito de la Batalla del Ebro en Tortosa, uno de los últimos grandes vestigios de la dictadura en Cataluña.
En la consulta popular de 2016, celebrada en Tortosa, más del 68% de los votantes se pronunciaron a favor de mantener y reinterpretar el monumento. Alejandro Hernández, abogado de la asociación Corembe, asegura que la nueva ley ignora el sentir de la población tortosina. «Una vez más, el Parlamento de Cataluña da la espalda a la ciudadanía de Tortosa, que manifestó con clara rotundidad su voluntad», afirma Hernández.
Corembe prepara una ofensiva en los tribunales para impedir la retirada del monolito.
El monumento, obra del escultor Lluís Maria Saumells, posee valor estructural, escultórico, patrimonial, arquitectónico e histórico, según la asociación. Corembe sostiene que estas cuestiones deben quedar fuera de la política porque la pieza narra una de las batallas más importantes de la Guerra Civil.
El Ayuntamiento de Tortosa lo catalogó en 2007 por su valor patrimonial, protección que Corembe considera prioritaria.
«Se hablaba incluso en alguno de los proyectos de desmenuzar el monumento por partes y conservar solo alguna de ellas, lo cual, sin ninguna duda, restaría valor al monumento», advierte Hernández.
Hernández acusa a la CUP de no haber respetado el compromiso de acatar el resultado de la consulta de 2016.
Corembe ha reiterado su petición de participar en la resignificación del monumento, sin recibir respuesta del ayuntamiento. La controversia sigue viva, alimentada por cada nuevo capítulo legislativo o judicial, manteniendo el debate sobre la memoria histórica en Cataluña.
Se baraja la posibilidad de trasladar el monumento a un museo, pero Corembe la considera poco viable.
Cobertura de Capitol
Corrección (20/10/2026): el titular y el primer párrafo decían que el Parlament había aprobado la ley; está previsto que la apruebe esta semana.


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