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El lehendakari, Imanol Pradales, reconoce este viernes en el pleno de control del Parlamento Vasco que «nos preocupan mucho» las últimas detenciones de dos acusados de terrorismo.
En la misma respuesta lanza un mensaje a la izquierda abertzale: «Todos deberíamos compartir un suelo común y deslegitimar toda violencia: es un imperativo democrático, social y político».
La parlamentaria de Vox Amaia Martínez le preguntó por el distanciamiento entre el Gobierno vasco y las asociaciones de víctimas. Pradales niega esa falta de sintonía, aunque admite que puede haber diferencias de criterio, reivindica los actos organizados juntos y pide «que dejen de utilizar a las víctimas».
Los dos jóvenes detenidos, identificados como Malen Grunig y Aratz Bilbao, fueron interceptados en un control de alcoholemia en Eskoriatza (Gipuzkoa) el pasado 26 de septiembre. Viajaban en un coche junto a Naoise O’Conarain, ciudadano irlandés relacionado con grupos de disidentes del IRA.
En el vehículo se hallaron planos de zulos de ETA, el contenido del móvil de un policía nacional y listados de guardias civiles. El juez de la Audiencia Nacional Antonio Piña decretó prisión provisional sin fianza tras su presentación en la comisaría de la Ertzaintza de Irún. El magistrado los vinculó al colectivo Jardun, formado por disidentes de la izquierda abertzale opuestos al fin de la violencia.
En su poder se encontraron datos personales de policías destinados en Euskadi, dos teléfonos satelitales encriptados y fotografías de entrenamiento para actos violentos.
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