Ferraz exige a Guerrero y León revertir su representación unilateral en empresas municipales antes del 19 de agosto o afrontar medidas disciplinarias
La dirección federal del PSOE ha dado un ultimátum a los diputados ceutíes Sebastián Guerrero y Melchor León, exigiéndoles que cumplan una resolución que les obliga a revertir su decisión de asumir la representación del Grupo Socialista en ocho empresas municipales sin contar con el tercer diputado del partido en la ciudad autónoma. El plazo para acatar la orden vence el 19 de agosto, y el incumplimiento podría derivar en sanciones disciplinarias, según una resolución fechada el 14 de agosto y firmada por los adjuntos a la Secretaría de Organización, Borja Cabezón y Elisa Garrido.
El conflicto surge tras las críticas de ambos diputados a la gestión de Pedro Sánchez y del delegado del Gobierno en Ceuta, Miguel Ángel Pérez Triano, por la llegada de 80.000 inmigrantes en un asalto masivo. León llegó a enviar una carta a Sánchez pidiéndole que «diga la verdad» y «devuelva» la normalidad a la ciudad. Ferraz considera que su actuación es «unilateral» y vulnera los Estatutos Federales, ya que excluye al tercer diputado socialista, alineado con la dirección del partido.
La crisis interna del PSOE en Ceuta se agrava tras la pérdida de tres diputados, que han pasado al grupo de no adscritos, reduciendo su representación de seis a tres escaños. Mientras, fuentes cercanas a Guerrero y León defienden que su actuación está amparada por el Reglamento de la Asamblea de Ceuta, que otorga al portavoz del grupo la potestad de designar a los representantes en los consejos de administración. Un escrito técnico de la Secretaría General de Ceuta respalda esta postura, argumentando que el partido «no puede paralizar ni bloquear directamente» estas designaciones.
El documento de Ferraz concede hasta el 4 de septiembre para que las partes presenten documentación adicional antes de adoptar una resolución definitiva. La amenaza de sanciones añade presión a un grupo parlamentario ya debilitado, que podría perder a dos de sus tres diputados si no ceden a las exigencias de la dirección.
El reglamento local de la Asamblea de Ceuta establece que el portavoz del grupo es el «enlace» con la mesa y el encargado de designar a los representantes en los órganos municipales. Esta normativa choca con los Estatutos Federales del PSOE, que exigen consenso interno para decisiones de este tipo. La dirección federal insiste en que la resolución no busca interferir en las competencias autonómicas, sino garantizar la cohesión del partido a nivel nacional.
Fuente: El Español






