El líder de Junts publicó fotos inéditas de su llegada en 2024 y criticó el dispositivo policial que le impidió entrar al Parlament durante la investidura de Salvador Illa
El expresidente catalán y líder de Junts, Carles Puigdemont, ha recordado este sábado su breve regreso a Barcelona el 8 de agosto de 2024, día en que Salvador Illa fue investido presidente de la Generalitat, con un artículo en la red social X acompañado de imágenes inéditas de aquel episodio.
En el texto, titulado «Encara hi som, i sempre hi serem» («Aún estamos aquí, y siempre estaremos»), Puigdemont relata cómo irrumpió junto al Arco de Triunfo de Barcelona ante miles de seguidores, pero renunció a acceder al pleno del Parlament por el dispositivo policial desplegado para ejecutar la orden de detención que aún pesa sobre él. Puigdemont, que había obtenido escaño en las elecciones catalanas de 2024, pretendía advertir en el hemiciclo sobre lo que consideraba una agenda de voraz deconstrucción nacional bajo el Gobierno de Illa, al que calificó como el más españolista de la historia.
El artículo detalla que Puigdemont llegó a Cataluña de incógnito dos días antes, el 6 de agosto de 2024, cruzando la frontera de La Jonquera en coche. Incluye una fotografía junto a Jordi Turull, secretario general de Junts, en la que ambos aparecen sentados en el vehículo, y otra en la que se le ve revisando notas antes de su discurso. Puigdemont ironizó sobre las versiones que sugerían que había viajado oculto: «Ni vamos en el maletero, ni disfrazados, ni camuflados en la oscuridad».
El líder independentista también criticó el «feroz dispositivo de seguridad» organizado por los Mossos d’Escuadra bajo las órdenes del entonces conseller de Interior, Joan Ignasi Elena (ERC), que blindó el perímetro del Parlament. Denunció «represión policial» contra manifestantes que intentaban facilitarle el acceso al hemiciclo y subrayó que su objetivo era «poner en evidencia» la negativa del Tribunal Supremo a aplicar la ley de amnistía, una situación que, según él, sigue vigente dos años después. Tras su intervención, Puigdemont logró eludir el cerco policial y abandonar España, mientras tres agentes de los Mossos fueron investigados por presuntamente facilitar su huida.
El episodio se enmarca en la tensión entre el independentismo catalán y las instituciones españolas tras la aprobación de la ley de amnistía en 2024, que Puigdemont considera incumplida. Su regreso clandestino coincidió con la investidura de Illa, cuyo Gobierno ha sido objeto de críticas recurrentes por parte de Junts por su política de recentralización, especialmente en ámbitos como la educación y la gestión autonómica. La publicación de Puigdemont llega en un momento en que el debate sobre la amnistía y las relaciones entre Cataluña y el Estado sigue abierto, con el Tribunal Supremo como principal obstáculo a su aplicación.
Fuente: Agencia EFE







