La embajada rusa en Londres acusa al Gobierno de Burnham de ser «cómplice de ataques terroristas» y vincula su advertencia a la UE por su financiación de 3.900 millones para drones
La embajada de Rusia en Londres ha advertido este martes al Reino Unido de que sus acciones en apoyo a Ucrania «acarrearán inevitablemente consecuencias», en un comunicado en el que acusa al Gobierno británico de ser «cómplice y perpetrador de crímenes sangrientos y ataques terroristas». La amenaza llega en un momento en el que Ucrania intensifica sus ataques con drones contra infraestructuras estratégicas rusas, incluyendo refinerías y puertos en Crimea.
El texto ruso vincula explícitamente su advertencia al respaldo británico a Kiev, pero también a la alianza del Reino Unido con la Unión Europea. Moscú subraya las «buenas relaciones» entre Londres y Bruselas desde la llegada de Keir Starmer al poder, lo que, según su interpretación, extiende el riesgo a los países de la UE. Esta escalada retórica coincide con la aprobación por parte de la Comisión Europea, el pasado 30 de junio, de un préstamo de 3.900 millones de euros para que Ucrania adquiera drones, así como con el acuerdo entre Ursula von der Leyen y Volodímir Zelenski para fabricarlos en territorio ucraniano.
La Alta Representante de la UE para Política Exterior, Kaja Kallas, reconoció el fin de semana que los ataques ucranianos han provocado una «grave crisis de combustible» en Crimea y han alcanzado refinerías en el interior de Rusia, afectando a la población civil. Aunque Alemania supera al Reino Unido en la entrega de drones a Ucrania, según cálculos de la BBC, la embajada rusa ha centrado su advertencia en Londres, posiblemente por su papel como aliado clave de la UE y su influencia en la estrategia occidental.
El conflicto ha entrado en una nueva fase de tensión tras meses de ataques con drones, que se han convertido en la principal arma de guerra en el frente. Ucrania los emplea de forma masiva contra objetivos energéticos y logísticos rusos, mientras Moscú responde con amenazas diplomáticas y represalias indirectas. La UE, por su parte, ha reforzado su apoyo financiero y militar a Kiev, lo que podría agravar la confrontación con Rusia en los próximos meses.
La advertencia rusa no especifica qué tipo de «consecuencias» podría enfrentar el Reino Unido, pero su tono sugiere un endurecimiento de la postura del Kremlin hacia los países que respaldan a Ucrania. Analistas señalan que, más allá de las palabras, Moscú podría intensificar ciberataques, campañas de desinformación o incluso acciones encubiertas contra intereses británicos y europeos.
Fuente: El Debate (Internacional)







