El presidente anuncia más inversión en la frontera y defiende devolver a quienes carezcan de derecho de asilo
La resolución de la crisis migratoria de Ceuta constituye la «principal prioridad» del nuevo curso político, según comunicó este lunes el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, durante la reunión interparlamentaria socialista celebrada en el Congreso de los Diputados. Sánchez detalló una estrategia articulada en tres objetivos concretos: prestar asistencia a los residentes ceutíes a través de los recursos estatales para recuperar la actividad habitual, atender la vertiente humanitaria del episodio y reforzar los controles fronterizos para impedir que la situación se repita.
Respecto a la vertiente migratoria y legal, el líder del Ejecutivo advirtió de que «la contundencia del Estado no es incompatible con la dignidad humana», especificando que las personas con derecho a asilo recibirán dicha cobertura legal en territorio español mientras que quienes carezcan de ese reconocimiento «serán devueltos». Para responder a la situación económica de la ciudad autónoma, la Moncloa cuenta con el plan de relanzamiento dotado con 309 millones de euros aprobado en el último Consejo de Ministros, al que se sumará una partida presupuestaria adicional para apuntalar el vallado y la vigilancia de la demarcación.
Las tensiones derivadas de la crisis fronteriza han abierto un nuevo frente parlamentario con los partidos de la oposición. El presidente criticó con dureza al Partido Popular y a Vox tras acusar a ambas formaciones de aprovechar las dificultades de la ciudad norteafricana para difundir discursos de rechazo, vinculando esa confrontación doméstica con la presión política que atribuye a dirigentes internacionales como Donald Trump o Giorgia Meloni en su pugna contra las fuerzas progresistas.
En el plano estrictamente legislativo, el Gobierno prevé registrar el proyecto de presupuestos generales del Estado para 2027 sin haber fijado todavía un día exacto en el calendario. El Ejecutivo fijó el acceso a la vivienda pública como el eje vertebrador de las futuras cuentas públicas, una propuesta con la que busca conjugar el gasto en servicios esenciales con el cumplimiento estricto del equilibrio presupuestario. Sánchez reclamó el respaldo formal de las distintas fuerzas parlamentarias en las Cortes Generales para tramitar estas partidas y encarar los próximos debates sobre el sistema de financiación territorial y la amortización de la deuda de las comunidades autónomas.
La cita sirvió también para medir las expectativas de los grupos tras el parón estival. El portavoz parlamentario socialista, Patxi López, presentó al partido como el único muro de contención viable frente al crecimiento de la derecha radical, aludiendo de manera directa a las elecciones regionales de Sajonia-Anhalt. Pese al desgaste derivado de las iniciativas judiciales y la fragmentación del Parlamento, el Ejecutivo reivindicó la aprobación de 74 textos legales a lo largo de los últimos tres años de mandato y descartó cualquier adelanto de la convocatoria electoral previa a 2027.







