La cúpula de Junts arropa a su secretario general en Barcelona durante la manifestación de la ANC por la Diada
Jordi Turull, secretario general de Junts, acusó este viernes al presidente de la Generalitat, Salvador Illa, de alimentar el auge de la extrema derecha debido a la «mala gestión» que atribuye a su gabinete al frente del Govern catalán. Las declaraciones se produjeron en Barcelona instantes antes de iniciarse la marcha independentista convocada por la Asamblea Nacional Catalana con motivo de la Diada, donde el dirigente parlamentario sostuvo que el descontento ciudadano actúa como combustible para las fuerzas radicales ante la falta de respuestas públicas eficaces.
La plana mayor de la formación independentista secundó la postura de su secretario general en la capital catalana. Junto a Turull comparecieron el presidente del Parlament, Josep Rull; la portavoz del grupo en el Congreso de los Diputados, Miriam Nogueras; la presidenta de la delegación parlamentaria catalana, Mònica Sales, y el responsable del partido en el consistorio barcelonés, Jordi Martí, escenificando un frente común frente al arranque del mandato del Partit dels Socialistas de Cataluña.
El avance electoral de los bloques reaccionarios responde, según defendió el dirigente de Junts ante los periodistas, a la desafección de votantes que no aprecian una salida clara a sus necesidades cotidianas. «Creemos que si sube la extrema derecha es justamente porque hay mucha gente enfadada que no ve horizonte, que no ve soluciones, y lo que tenemos que hacer los partidos es concentrarnos en aquello que haga que la gente vea que tiene horizonte, que tiene esperanza», manifestó el secretario general durante su intervención en la calle.
Turull remarcó que su formación rechaza participar en dinámicas de enfrentamiento estéril y abogó por centrar los esfuerzos políticos en resolver los problemas materiales de la población catalana. Pese a calificar la labor del ejecutivo de Illa de «desastre», el mandatario de Junts subrayó la capacidad de resistencia social del territorio, definiéndolo como un país con talento, valores y determinación colectiva que ya ha superado episodios adversos previos.
Este posicionamiento sitúa a Junts en la confrontación directa contra el nuevo Ejecutivo autonómico socialista desde el primer compás del curso político. La estrategia de fiscalización combina el rechazo a la gestión sectorial de la administración de la Generalitat con un llamamiento a no profundizar en la fragmentación ideológica, en un escenario parlamentario catalán donde la gobernabilidad autonómica depende de equilibrios aritméticos complejos tras las pasadas elecciones al Parlament.







