La convocatoria de ayudas, abierta hasta el 14 de septiembre, ampliará a 530 los recursos de atención infantil en municipios con menos población
La Xunta de Galicia invertirá más de 300.000 euros en la creación de cinco nuevas casas nido para niños de 0 a 3 años en ayuntamientos del rural gallego, según publicó el Diario Oficial de Galicia (DOG) el pasado miércoles. El plazo para solicitar estas ayudas estará abierto desde este jueves hasta el 14 de septiembre.
Estos servicios, operativos once meses al año y ocho horas diarias, se dirigen a municipios donde la baja densidad de población hace inviables las escuelas infantiles tradicionales. Con esta convocatoria, Galicia alcanzará los 530 recursos de este tipo, de los que ya funcionan un centenar en la comunidad. Las casas nido son gestionadas por profesionales autónomos o cooperativas y pueden ubicarse en domicilios particulares o locales cedidos, siempre que cumplan los requisitos de seguridad y acondicionamiento para menores.
El modelo, gratuito para las familias, ofrece atención diurna de lunes a viernes, con un horario flexible de hasta ocho horas diarias. Incluye también el servicio de cocina, donde se preparan alimentos aportados por los padres. La medida busca facilitar la conciliación laboral en zonas rurales, donde la falta de recursos infantiles obliga a muchos progenitores —especialmente mujeres— a abandonar sus empleos.
Galicia lidera en España la implantación de este tipo de servicios, diseñados específicamente para entornos con menos de 5.000 habitantes. La convocatoria se enmarca en el Plan de Reactivación Demográfica de la Xunta, que desde 2020 ha destinado más de 2 millones de euros a este programa. Según datos del Instituto Galego de Estadística, el 42% de los municipios gallegos perdieron población en 2025, una tendencia que las casas nido intentan contrarrestar atrayendo a jóvenes familias.
La oposición, sin embargo, critica que la medida es insuficiente. El portavoz del PP en el Parlamento gallego, Miguel Tellado, reclamó en junio ampliar la red a 1.000 recursos y extender el horario a doce horas, argumentando que «la conciliación no puede limitarse a ocho horas en un mundo laboral globalizado». El BNG, por su parte, ha exigido que las ayudas cubran también el coste de los alimentos, actualmente a cargo de las familias.
Fuente: El Debate







