La vicepresidenta segunda Yolanda Díaz decide seguir con la constitución interna de Sumar sin los partidos, mientras IU aguarda su asamblea federal del 18‑19 de mayo
Sumar anunció que el congreso previsto para este sábado en Madrid se celebrará sin la participación de los partidos políticos que forman parte del proyecto de la vicepresidenta segunda del Gobierno, Yolanda Díaz.
La decisión responde a dos factores concretos: la negativa de Izquierda Unida (IU) a incorporarse a los órganos de dirección de Sumar hasta su asamblea federal del 18‑19 de mayo, y la proximidad de las elecciones catalanas, que obligan a Cataluña en Comú a centrarse en su campaña electoral que arranca este viernes.
En la reunión de la Coordinadora Federal de IU celebrada el lunes, el partido aceptó la oferta de Sumar para que su candidato Manu Pineda concurra en la lista de Díaz a las elecciones europeas, pero simultáneamente suspendió su participación en los órganos de la plataforma de la vicepresidenta.
Íñigo Errejón, portavoz de Sumar en el Congreso, recordó que la normativa interna permite que las organizaciones decidan su grado de implicación en cada momento, dentro del 30 % de cuota reservada a partidos en el Grupo de Coordinación, según los estatutos del proyecto.
El retraso en la incorporación de los partidos implica que la ejecutiva de Sumar, que se elegirá el sábado, quedará compuesta exclusivamente por militantes internos, mientras la cuestión de la coordinación con IU y los comunes catalanes se pospondrá hasta después de sus asambleas y de la campaña regional.
Hasta la fecha, el 70 % de los representantes del Grupo de Coordinación ya fueron elegidos en la asamblea del 23 de marzo, lo que deja que el 30 % restante, reservado a los partidos, se defina en el próximo congreso. Esta distribución refleja la intención de Sumar de equilibrar la participación interna con la representación de las organizaciones externas, aunque en la práctica se ha pospuesto la incorporación de los partidos hasta que se resuelvan los compromisos electorales y las asambleas internas.
Fuente: Público







