El Gobierno ha mostrado su malestar por la decisión del Tribunal Supremo que dejará sin derecho a voto a miles de españoles en las próximas elecciones
El Ejecutivo considera la resolución un «atropello» que afecta a un derecho fundamental vinculado a la nacionalidad española. La indignación del Gobierno se hizo evidente durante la recepción ofrecida por el rey en el Palacio Real por la Fiesta Nacional.
El PP y Vox recibieron la resolución con satisfacción. Santiago Abascal la calificó de «poético» por coincidir con el 12 de octubre, Día de la Fiesta Nacional.
El Gobierno había confiado hasta el último momento en una resolución distinta a la adoptada por el Tribunal. Muchos de los afectados ya habían votado desde la entrada en vigor de la ley de nietos en 2022.
El Ejecutivo no ve opción de revertir la medida y solo los afectados podrían recurrirla ante el Tribunal Constitucional. El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, denunció la decisión como un ataque directo al alto Tribunal.
El Gobierno responsabiliza principalmente a Alberto Núñez Feijóo y a Santiago Abascal por la situación.
Sigue la cobertura: El Supremo mantiene la suspensión del voto de los nietos







