Con la media de 26 encuestas que calcula Capitol (20 de octubre de 2026), Andalucía repartiría sus 60 diputados entre el PP (24), el PSOE (20), Vox (15) y Frente Amplio (1). Vox gana seis escaños respecto a 2023, y la izquierda alternativa, con más voto que Sumar entonces pero repartida en tres listas, pierde cinco.
Andalucía llega al 29 de noviembre con un diputado menos. El Real Decreto 806/2026 (se abre en otra pestaña), el de la disolución, asigna a Cádiz ocho escaños en lugar de nueve, y el que sobra se va a Madrid, que pasa a 38. Aun así, sigue siendo la comunidad que más reparte, con 60 de 350 diputados, uno de cada seis. Y es la que mejor resume las dos fuerzas que mueven el mapa de estas generales, el crecimiento de Vox y la división de la izquierda que no es el PSOE.
Lo que sabemos con certeza es el punto de partida. En 2023, según el resultado oficial que publicó la Junta Electoral Central (se abre en otra pestaña), las ocho provincias dieron 25 escaños al PP, 21 al PSOE, 9 a Vox y 6 a Sumar. Si se proyecta sobre cada provincia la media del agregador de encuestas de Capitol y se aplica la regla D’Hondt con la barrera legal del 3 %, el reparto queda en PP 24, PSOE 20, Vox 15 y Frente Amplio 1. Podemos y Adelante Andalucía, que concurren por separado, se quedan sin escaño.

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| 2023 | 29-N (media del 20/10) | |
|---|---|---|
| PP | 25 | 24 |
| PSOE | 21 | 20 |
| Vox | 9 | 15 |
| Sumar / Frente Amplio | 6 | 1 |
| Podemos | 0 | 0 |
| Adelante Andalucía | 0 | 0 |
El cambio de Vox es el más visible. Su voto en Andalucía pasa del 15,5 % de 2023 a cerca del 22 % en la proyección, cuatro puntos por encima de su media en toda España (18,3 %). Ese salto le da un segundo escaño en Almería, Cádiz y Granada, un tercero en Málaga y un segundo y un tercero en Sevilla. En Almería, donde roza el 30 %, ya es la segunda fuerza, por delante del PSOE. Salvo el tercero de Sevilla, ninguno de esos seis escaños depende de un puñado de votos. El de Vox es un avance propio, no un accidente del reparto.
El otro cambio es menos evidente y tiene más que ver con la aritmética. En 2023 Sumar sacó en Andalucía el 12,1 % de los votos a candidaturas y seis diputados. Hoy el espacio a la izquierda del PSOE suma más que entonces. Frente Amplio (6,1 %), Adelante Andalucía (5,2 %) y Podemos (3,0 %) rondan juntos el 14 % del voto a los partidos de la proyección. Con más votos obtiene cinco escaños menos. Los tres partidos reúnen unos 619.000 votos proyectados y un solo diputado; el PP necesita unos 57.500 votos por escaño.
Por qué tres listas valen menos que una
La explicación está en el tamaño de las circunscripciones. Rein Taagepera, uno de los grandes estudiosos de los sistemas electorales, propuso una regla sencilla para estimar el umbral efectivo, el porcentaje a partir del cual un partido suele tener escaño, que equivale a 75 dividido entre el número de escaños más uno. En Huelva y Jaén, que eligen cinco diputados, sale un 12,5 %. En Almería y Córdoba, un 10,7 %. Granada se queda en el 9,4 %, Cádiz en el 8,3 %, Málaga en el 6,25 % y Sevilla, la mayor, en el 5,8 %. La barrera legal del 3 % no le quita ningún escaño a nadie en Andalucía. La que pesa es la del tamaño.
Ninguna de las tres listas supera ese listón con holgura en ninguna provincia, salvo Frente Amplio en Sevilla (7,0 %), que es justo donde saca su único diputado. Adelante Andalucía lo rebasa por poco en Cádiz (8,6 %) y en Sevilla (6,6 %), y ni así entra. El umbral de Taagepera es una media, no una línea exacta. Lo que decide es con quién se compite por el último cociente.
Ese último cociente es donde la división se nota. En Sevilla, el duodécimo escaño es el tercero de Vox, con 70.070 votos de cociente; detrás está Adelante, con 68.571 votos. Le faltan 1.499. En Cádiz, el octavo y último es el tercero del PSOE, y a Adelante le faltan 2.887 para quitárselo. En Málaga, el quinto del PP está a 4.292 votos del Frente Amplio. Son márgenes que caben en el error de cualquier encuesta, y se pueden consultar en las páginas de Sevilla, Cádiz y Málaga.

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| votos | |
|---|---|
| Almería · el PP, por su tercer escaño | 844 votos |
| Sevilla · Adelante Andalucía, por el primero | 1.499 votos |
| Cádiz · Adelante Andalucía, por el primero | 2.887 votos |
| Málaga · Frente Amplio, por el primero | 4.292 votos |
| Málaga · el PSOE, por su cuarto escaño | 6.457 votos |
| Córdoba · Vox, por su segundo escaño | 9.221 votos |
El escaño más ajustado de la comunidad, en cambio, no tiene que ver con la izquierda alternativa. Está en Almería, que elige seis diputados y donde la proyección da dos al PP, dos a Vox y dos al PSOE. El segundo del PSOE se queda con el último escaño por solo 844 votos sobre el tercero del PP. Si cambia de manos, la derecha sumaría cinco de los seis diputados almerienses.
Para medir lo que cuesta la división hay que hacer una cuenta hipotética, la de sumar los votos de las listas como si concurrieran juntas, sin perder ni uno. Si Frente Amplio y Podemos fueran en la misma papeleta, el espacio pasaría de uno a tres diputados (Cádiz, Málaga y Sevilla), a costa de un escaño del PP y otro del PSOE. Si se les uniera Adelante Andalucía, serían seis, los mismos que Sumar en 2023. En ese caso, el PP perdería tres (Córdoba, Granada y Málaga), Vox uno en Sevilla y el PSOE uno en Cádiz. PP y Vox pasarían de 39 a 35 de los 60 escaños andaluces, porque de los cinco que ganaría la lista única, cuatro saldrían de la derecha y uno del PSOE.

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| PP | PSOE | Vox | Izquierda alternativa | |
|---|---|---|---|---|
| Tres listas (como hoy) | 24 | 20 | 15 | 1 |
| Frente Amplio + Podemos | 23 | 19 | 15 | 3 |
| Las tres juntas | 21 | 19 | 14 | 6 |
Esa suma perfecta no existe en la práctica, y conviene no darle más valor del que tiene. En 2016, cuando Podemos e Izquierda Unida se presentaron juntos, sacaron 5,09 millones de votos en toda España, por debajo de los 5,21 millones de Podemos y sus confluencias más los 927.000 de IU en 2015, como ya contamos al analizar el coste de la ruptura entre Frente Amplio y Podemos. Además, estas tres listas no son intercambiables. José Ignacio García, portavoz de Adelante Andalucía, declaró al anunciar su candidatura al Congreso que su partido no aspira a quitar votos a IU, Podemos o el Frente Amplio, sino a movilizar un voto andalucista y restárselo a Vox. Es un propósito difícil de medir y que solo el escrutinio confirmará, pero sirve para recordar que la suma de los tres partidos es un límite teórico, no una previsión.
El 17 de mayo no es el 29 de noviembre
La pregunta que deja la proyección es cuánto de lo que pasó en las autonómicas del 17 de mayo se trasladará a las generales. Aquel día el PP obtuvo 53 escaños en el Parlamento de Andalucía (se abre en otra pestaña), dos menos que la mayoría absoluta, el PSOE 28, Vox 15, Adelante Andalucía 8 y Por Andalucía 5. Para Adelante fue un salto enorme. En las generales de 2023 solo se presentó en Cádiz y sacó 9.191 votos, el 1,5 %.
La experiencia andaluza recomienda prudencia antes de extrapolar. Los andaluces votan distinto según la elección. En las autonómicas de 2022 el PSOE se quedó en torno al 24 %, y un año después, en las generales, sacó el 33,8 % en las mismas ocho provincias. El barómetro del Centro de Estudios Andaluces (se abre en otra pestaña), el organismo demoscópico de la Junta, sitúa al PSOE en su último barómetro en el 18,9 % de intención de voto autonómico. En la proyección de las generales, con la media de las encuestas nacionales, ronda el 29 %. El llamado voto dual es una regularidad andaluza. Los partidos regionales y el PP de la Junta rinden más en casa, y el PSOE rinde más cuando se elige el Gobierno de España.
El barómetro del CIS de noviembre de 2025 (estudio 3530 (se abre en otra pestaña)) ofrece otra pista, aunque con cautela. Es anterior a las autonómicas, la submuestra andaluza es de 711 entrevistas y el recuerdo de voto del CIS suele inflar al PSOE. Entre los andaluces que dicen haber votado a Sumar en 2023, que son solo 100 casos, el 44,5 % mantenía su voto, el 28,1 % se iba a Podemos y el 17,8 % al PSOE. Ya entonces el antiguo electorado de Sumar estaba repartido, y Adelante apenas aparecía, con un 0,4 % de intención directa de voto en toda la submuestra andaluza. Su ascenso es posterior y llegó con la campaña autonómica. En el otro bloque, uno de cada cinco andaluces que votaron al PP en 2023 (el 21,0 %, sobre 165 casos) declaraba intención de votar a Vox. Son los dos movimientos que hoy dibuja la proyección.
Lo que no sabemos es mucho y conviene decirlo. Adelante Andalucía es un partido que solo se presenta en una comunidad, con una media nacional del 0,9 %, y su reparto por provincias es la parte más frágil de cualquier proyección. Una décima nacional arriba o abajo podría cambiar los escaños de Sevilla y Cádiz. Las listas aún no están cerradas. La ley electoral (se abre en otra pestaña) fija la presentación de candidaturas entre el 21 y el 26 de octubre, así que cualquier acuerdo de última hora entre estos partidos tendría que llegar esta semana. SALF, el partido de Alvise Pérez, ronda el 2,3 % en Andalucía y no llega al 3 % en ninguna provincia, pero en Almería sus 8.500 votos proyectados multiplican por diez el margen del último escaño.
Con todo, la lectura de fondo es clara. En Andalucía no se juega quién gana, porque el PP sería el más votado en siete de las ocho provincias y el PSOE solo en Sevilla, como muestra el mapa de la primera fuerza por provincia. Se juegan dos cosas, el tamaño de Vox, que con 15 diputados andaluces aportaría más de una quinta parte de su grupo, y el precio de presentarse dividido en circunscripciones donde hace falta entre el 6 % y el 12,5 % para entrar. Con los datos de hoy, ese precio son cinco escaños, y cuatro de ellos acaban en la derecha. Los pactos posibles en el Congreso dependen en buena medida de esos cinco escaños.
Todas las cifras de la proyección salen de la media de 26 encuestas publicadas en los últimos 28 días, repartida por provincias con el modelo que explica la metodología de Capitol, y cambiarán con cada sondeo nuevo.


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