La Chunta no presentará lista al Congreso por Teruel para concentrar el voto de la izquierda, pero allí no cambia ningún escaño. Con la media de 26 encuestas que calcula Capitol (21 de octubre de 2026), si el Frente Amplio se retirara de las 43 provincias donde no saca diputado, el PSOE ganaría seis escaños y no catorce.
- En Teruel al PSOE le faltan 8.001 votos para su segundo diputado y el Frente Amplio solo tiene 2.295. El tercer escaño se lo disputan Vox y el PP, separados por 653 votos.
- El 54 % del voto proyectado del Frente Amplio, 701.774 papeletas, cae en provincias donde no elige a nadie. Si el PSOE recibiera la parte que mide el CIS, el 46,2 %, ganaría seis diputados.
- Ni en el mejor caso para la izquierda cambia la mayoría. PP y Vox seguirían sumando 194 escaños con la transferencia del CIS, y la derecha tiene su propia dispersión, los 433.210 votos de SALF.

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| escaños | |
|---|---|
| Un 30 % | 5 escaños |
| 46,2 % (lo que mide el CIS) | 6 escaños |
| La mitad | 7 escaños |
| Todo | 14 escaños |
Jorge Pueyo, presidente de Chunta Aragonesista, anunció este miércoles que la coalición CHA-Frente Amplio Aragón no presentará candidatura al Congreso por Teruel y solo competirá allí por el Senado. Su argumento, según explicó en una nota del partido, es evitar la dispersión del voto y favorecer una mayoría progresista. Es el primer partido del Frente Amplio que da ese paso, y llega mientras el resto del Frente Amplio discute si hacer lo mismo en las provincias donde no tiene opciones. Según fuentes oficiales del Frente, sus cuatro grandes socios, Izquierda Unida, Más Madrid, los Comunes y Movimiento Sumar, rechazan esa idea.
La decisión de la Chunta tiene una lógica que cualquier estudioso de los sistemas electorales reconoce. Maurice Duverger llamó efecto mecánico a la manera en que la fórmula castiga a los partidos pequeños, y efecto psicológico a la reacción de votantes y dirigentes que se anticipan a ese castigo. Gary Cox lo llamó coordinación estratégica, y retirar una lista es su forma más pura, porque la decide la cúpula antes de que el votante tenga que elegir. La pregunta que importa es si esa coordinación compra algo. En Teruel la respuesta es que no, y en el conjunto de España compra bastante menos de lo que sugiere la suma de votos.
Por qué en Teruel no cambia nada
Teruel elige tres diputados. En julio de 2023 el PP sacó dos con 26.586 votos y el PSOE uno con 22.226, según los resultados oficiales publicados en el BOE. Teruel Existe se quedó fuera con 11.348 y Sumar, que entonces integraba a la Chunta, reunió 4.126. La proyección provincial de Capitol, que traslada a cada circunscripción la media de las encuestas de los últimos 28 días, dibuja hoy otro reparto. El PP repite casi sus votos (26.572), el PSOE cae a 19.224, Vox sube a 13.612 y el Frente Amplio se queda en 2.295, a los que se suman 1.131 de Podemos.

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| votos | |
|---|---|
| PP, 1.er cociente | 26.572 votos |
| PSOE, 1.er cociente | 19.224 votos |
| Vox, 1.er cociente | 13.612 votos |
| PP, 2.º cociente | 13.286 votos |
| Teruel Existe, 1.er cociente | 11.337 votos |
| PSOE, 2.º con todo el voto del Frente Amplio | 10.760 votos |
| PSOE, 2.º cociente | 9.612 votos |
Con esas cifras la ley D’Hondt da un escaño al PP, otro al PSOE y el tercero a Vox, cuyo cociente supera en 326 al segundo del PP. Para quitárselo, al PP le bastarían 653 votos más. El PSOE está mucho más lejos. En una provincia de tres diputados, su segundo escaño exige doblar el voto del tercer partido, y le faltan 8.001 votos para llegar. Aunque todos los votantes del Frente Amplio y de Podemos cambiaran de papeleta, que no lo harán, el PSOE se quedaría a más de 4.500 votos del corte. La retirada mueve el voto dentro de un bloque que ya tiene el diputado que puede tener.
El escaño que está en juego en Teruel pertenece a la derecha y se decide dentro de ella. SALF reúne allí 1.364 votos en la proyección, el doble de lo que separa a Vox y al PP. Solo un trasvase casi completo del Frente Amplio hacia Teruel Existe, 2.276 de sus 2.295 votos, le daría el escaño a la candidatura provincial, y se lo quitaría a Vox. Hay que leer esta cifra con una cautela, porque las encuestas nacionales no miden a Teruel Existe y la proyección lo mantiene en su resultado de 2023. Es el dato más incierto de la provincia que más pesa por elector, con 35.417 electores por diputado según la guía de Teruel.
Por qué se retira entonces la Chunta en Teruel y no en Huesca o Zaragoza tiene una explicación que no es aritmética. Retirarse donde uno no puede ganar cuesta poco y deja un mensaje de generosidad hacia el votante progresista, que es lo que Pueyo subrayó al hablar de responsabilidad. En el Senado, donde sí se presenta, la lógica es distinta, porque cada elector marca hasta tres nombres y puede repartirlos entre candidaturas, según el artículo 166 de la Ley Orgánica del Régimen Electoral General (LOREG).
Seis provincias, no cuarenta y tres
La cuenta cambia cuando se aplica a toda España. La proyección del 21 de octubre da al Frente Amplio 1.297.984 votos y 8 diputados, en Madrid, Barcelona, Sevilla y Baleares, sin contar las listas conjuntas de Compromís en la Comunitat Valenciana y de Unidad del Pueblo Canario, que se cuentan aparte. Más de la mitad de sus votos, 701.774, caen en las otras 43 provincias, donde no elige a nadie. Es la parte más visible de los 2,2 millones de votos que se quedarían sin escaño el 29-N.
Si el Frente Amplio no se presentara en ninguna de esas 43 provincias y todos sus votantes eligieran al PSOE, los socialistas ganarían 14 diputados. Ese es el techo, y es irreal. Ningún electorado se traslada entero, y el del Frente Amplio menos, porque una parte vota precisamente para no votar al PSOE. El dato que mejor aproxima la transferencia real es la segunda opción que declaran los votantes. En el estudio 3530 del CIS, de noviembre de 2025, el último con microdatos publicados, el 46,2 % de quienes pensaban votar a Sumar señalaba al PSOE como voto alternativo, y el 17,9 % a Podemos. Son 249 entrevistados, ponderados con el peso del propio CIS, y Sumar no es exactamente el Frente Amplio de hoy, así que conviene leerlo como un orden de magnitud.

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| Provincia | Partido | Detalle |
|---|---|---|
| A Coruña | Cambia con la transferencia del CIS | |
| Alacant | Va en coalición (Compromís, UPC) | |
| Araba | Cambia solo si le llega todo el voto | |
| Barcelona | El Frente Amplio ya saca escaño | |
| Bizkaia | Cambia con la transferencia del CIS | |
| Cantabria | Cambia con la transferencia del CIS | |
| Castelló | Va en coalición (Compromís, UPC) | |
| Córdoba | Cambia solo si le llega todo el voto | |
| Girona | Cambia solo si le llega todo el voto | |
| Granada | Cambia solo si le llega todo el voto | |
| Illes Balears | El Frente Amplio ya saca escaño | |
| La Rioja | Cambia con la transferencia del CIS | La Rioja: bastan 241 votos |
| Las Palmas | Va en coalición (Compromís, UPC) | |
| Lleida | Cambia solo si le llega todo el voto | |
| Madrid | El Frente Amplio ya saca escaño | |
| Murcia | Cambia solo si le llega todo el voto | |
| Málaga | Cambia con la transferencia del CIS | |
| Pontevedra | Cambia con la transferencia del CIS | |
| Santa Cruz de Tenerife | Va en coalición (Compromís, UPC) | |
| Sevilla | El Frente Amplio ya saca escaño | |
| Tarragona | Cambia solo si le llega todo el voto | |
| València | Va en coalición (Compromís, UPC) | |
| Zaragoza | Cambia solo si le llega todo el voto |
Con esa transferencia el PSOE ganaría seis escaños. Cuatro se los quitaría al PP (La Rioja, Málaga, Pontevedra y Cantabria), uno a Vox (A Coruña) y otro al PNV (Bizkaia). La Rioja es el caso extremo, porque allí bastarían 241 votos, el 3,4 % de los que tiene el Frente Amplio en la provincia. En Pontevedra harían falta 16.058, el 40,6 %, de modo que ese escaño depende de que la transferencia sea casi tan alta como la que mide el CIS. Y en las dos provincias gallegas hay un matiz que la media nacional no recoge, porque el BNG compite por el mismo votante y una parte del voto liberado iría a su lista y no a la del PSOE. Las otras ocho provincias del mapa, de Córdoba a Zaragoza, necesitarían transferencias mayores que la del CIS, en algunos casos casi completas.
La ley pone además un precio a retirarse en muchas provincias a la vez. El artículo 64.2 de la LOREG reserva los espacios gratuitos de propaganda en la radio y la televisión públicas a quienes presenten candidaturas en más del 75 % de las circunscripciones de su ámbito. Para las emisiones nacionales eso supone listas en 40 de las 52. Una retirada en las 43 provincias dejaría a la formación sin esos minutos, mientras que retirarse en un puñado de provincias no los pone en riesgo. Lo que no se pierde es dinero de los votos, porque el artículo 175 solo paga los 0,81 euros por voto que fija su texto a las candidaturas que obtienen al menos un diputado en su provincia. Los votos que el Frente Amplio deja en esas 43 provincias, unos 570.000 euros a ese precio, ya no le reportan nada.
Lo que la cuenta no dice
La retirada no cambia la mayoría. Con la media de hoy, PP y Vox suman 199 diputados, contando los dos de la lista UPN-PP en Navarra. Con la transferencia del CIS bajarían a 194, y en el caso imposible de que llegara al PSOE todo el voto, a 188. Las tres cifras están por encima de los 176 de la mayoría absoluta, que puedes recalcular con el simulador de pactos.
La derecha tiene su propia dispersión y conviene medirla con la misma vara. SALF, el partido de Alvise Pérez, reúne 433.210 votos en la proyección y no saca diputado en ninguna provincia. Si todos fueran a Vox, cambiarían cuatro escaños, tres de ellos dentro del bloque (Ávila, La Rioja y Málaga pasarían del PP a Vox) y uno de fuera (Asturias, del PSOE a Vox). Si fueran al PP, cambiarían doce, siete entre el PP y Vox y cinco a costa de otros partidos en Almería, Baleares, Las Palmas, Santa Cruz de Tenerife y Valladolid. Nadie ha propuesto que SALF se retire, pero la cuenta muestra que el voto que no elige a nadie existe en los dos lados.
Los precedentes enseñan que la coordinación entre dirigentes no se traslada a las urnas de forma automática. En 2016 Podemos e Izquierda Unida fueron juntos tras haber concurrido por separado en 2015, y la coalición mantuvo los 71 escaños que habían sumado, pero con menos votos de los que habían reunido las dos listas. En noviembre de 2019, Más País solo se presentó en una parte de las provincias con el argumento explícito de no dividir el voto donde no tenía opciones. La lección de ambos casos es la misma que da hoy el CIS. Una parte del votante de un partido pequeño no se reasigna, se abstiene o vota a otro.
Quedan cinco días para saberlo. Las candidaturas se presentan ante las juntas electorales provinciales hasta el 26 de octubre y el BOE las publicará el 28, según el calendario del real decreto de convocatoria. Hasta entonces, la retirada de Teruel es una señal política más que un movimiento de escaños. Si el Frente Amplio la extiende, lo que habrá que mirar es dónde. Las provincias que importan son seis, y el escaño de La Rioja se decide por unos pocos cientos de votos.


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