El ministro de Interior asegura que la relación con Rabat en extradiciones es «estrecha y leal» pese a la amenaza de suspensión del acuerdo
El ministro de Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha asegurado este jueves desde Ceuta que 5.000 personas permanecen aún en la ciudad autónoma, de las que 1.898 son menores. En una comparecencia, Marlaska ha defendido la «cooperación excepcional» con Marruecos en materia de extradición y migración, pese a que el ministro de Justicia marroquí, Abdellatif Ouahbi, anunció ayer que su país estudia que su país estudia suspender la aplicación del acuerdo de extradición entre Marruecos y España
Marlaska, que ejerció como magistrado en la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional —encargada de tramitar extradiciones—, ha insistido en que las relaciones con Rabat han sido siempre estrechas y basadas en la lealtad Sobre la entrada masiva de migrantes del 30 de julio, ha calificado el episodio de «extraordinario y excepcional», pero ha destacado que la respuesta conjunta de ambos países fue posible gracias a muchos años de confianza El ministro ha subrayado que el Gobierno prioriza «recuperar la normalidad» y garantizar el cumplimiento de la legislación de extranjería.
En cuanto a los adultos, Marlaska ha detallado que se han resuelto más de 500 expedientes de protección internacional, la mayoría desestimados, y que se ha solicitado autorización judicial para ejecutar expulsiones inmediatas. Para agilizar los trámites, se desplegarán en Ceuta 45 agentes de la Unidad de Prevención y Reacción (UPR) y 20 funcionarios de la Brigada Central de Extranjería y Fronteras. Actualmente, hay 880 policías nacionales (270 más que antes de la crisis) y 714 guardias civiles en la ciudad, con refuerzos similares.
El ministro ha lanzado un mensaje contundente a los migrantes: La advertencia busca disuadir a quienes, según Marlaska, podrían verse alentados por las mafias tras el episodio del 30 de julio. Además, ha confirmado que los ministros implicados en la gestión de la crisis «tienen voluntad de comparecer ante el Congreso para rendir cuentas», aunque ha matizado que, mientras persista la emergencia, el Ejecutivo priorizará dedicar el 100% de nuestra energía a volver a la normalidad
La amenaza de Marruecos de suspender el acuerdo de extradición —un instrumento clave para la lucha contra el terrorismo y el crimen organizado— añade tensión a una relación ya marcada por la crisis migratoria. Marlaska, sin embargo, ha evitado comentar directamente la declaración de Ouahbi, limitándose a reiterar la solidez de la cooperación bilateral. La Audiencia Nacional, donde el ministro ejerció como juez, ha sido históricamente el órgano encargado de gestionar las extradiciones entre ambos países, un mecanismo que ahora podría verse afectado.
Fuente: 20minutos







