El metro cuadrado de vivienda protegida pasa a costar 2.568 euros, frente a los 2.400 vigentes desde diciembre de 2024, en un intento por atraer a promotores privados
La Generalitat Valenciana ha aprobado un incremento del 7% en el precio máximo de las viviendas de protección pública (VPO) para incentivar la construcción de nuevas promociones. El valor del metro cuadrado de superficie útil pasa a ser de 2.568 euros, frente a los 2.400 euros establecidos en diciembre de 2024.
La medida, impulsada por el departamento de Vivienda de la Generalitat, busca atraer a promotores privados ante la escasez de oferta en el mercado de vivienda asequible. Según fuentes del gobierno autonómico, el ajuste responde a la necesidad de actualizar los precios tras dos años de estancamiento, durante los cuales los costes de construcción y el valor del suelo han seguido aumentando.
El marco legal que regula las VPO en la Comunidad Valenciana permite a la administración autonómica fijar los precios máximos de venta y alquiler, así como los requisitos de acceso. Este tipo de viviendas está dirigido a colectivos con ingresos limitados, como jóvenes, familias numerosas o personas en riesgo de exclusión social. La última revisión de precios se había producido en diciembre de 2024, cuando se estableció el límite de 2.400 euros por metro cuadrado.
El sector de la promoción inmobiliaria ha acogido la medida con cautela. Mientras algunas asociaciones, como la Asociación de Promotores Inmobiliarios de la Comunidad Valenciana (PROVISORA), consideran que el incremento es insuficiente para compensar el alza de costes, otras destacan que podría reactivar proyectos paralizados. Sin embargo, colectivos de inquilinos y plataformas por el derecho a la vivienda han criticado la decisión, argumentando que encarecerá el acceso a la vivienda protegida.
La Generalitat ha justificado la subida como una medida necesaria para garantizar la viabilidad económica de las promociones, evitando que los promotores abandonen el mercado de VPO. No obstante, el gobierno autonómico no ha detallado si se acompañará de otras medidas, como ayudas directas a la compra o incentivos fiscales, para compensar el impacto en los potenciales compradores.
Este ajuste se enmarca en un contexto de creciente tensión en el mercado inmobiliario valenciano, donde la demanda de vivienda asequible supera ampliamente la oferta disponible. Según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), el precio medio de la vivienda libre en la Comunidad Valenciana ha subido un 12% en el último año, mientras que el parque de VPO apenas ha crecido un 2% en el mismo período.
Fuente: ABC (España)







