El magistrado excluye al senador Flávio Bolsonaro, principal rival de Lula en las presidenciales de octubre
El magistrado del Supremo Tribunal Federal de Brasil Alexandre de Moraes permitió este viernes que dos hijos del expresidente Jair Bolsonaro —Carlos y Jair Renan— lo visiten en su residencia de Brasilia, donde cumple condena de 27 años por intento de golpe de Estado, bajo la condición de que no aborden asuntos políticos o electorales durante los encuentros.
La autorización llega tras finalizar el plazo de suspensión de visitas impuesto por la Corte Suprema, que sancionó a Bolsonaro por violar las restricciones de su prisión domiciliaria. Según el fallo, los hijos podrán acceder en los horarios establecidos, pero se prohíbe explícitamente «la finalidad política o electoral» de las visitas, así como la difusión de mensajes con ese contenido, incluso a través de terceros.
La medida no incluye al hijo mayor del expresidente, el senador Flávio Bolsonaro, principal candidato de la oposición en las elecciones presidenciales de octubre y, según las encuestas, el rival más cercano al presidente Luiz Inácio Lula da Silva, que busca la reelección. La exclusión responde a un incidente previo: tras visitar a su padre en prisión domiciliaria, Flávio leyó una carta en la que Bolsonaro expresaba su apoyo electoral, lo que Moraes consideró una violación de las restricciones impuestas.
Bolsonaro cumple su condena en régimen domiciliario por motivos de salud, pero con limitaciones como la prohibición de usar redes sociales o comunicarse a través de intermediarios. La decisión de Moraes mantiene la exigencia de autorización previa para cualquier otra visita, además de las ya permitidas —médicos, abogados y fisioterapeutas—, que no requieren trámite adicional.
Carlos y Jair Renan, ambos candidatos a diputado en las elecciones de octubre, podrán visitar a su padre, pero bajo supervisión estricta. El fallo subraya que el incumplimiento de las condiciones podría revocar el beneficio de la prisión domiciliaria, una medida excepcional concedida por su estado de salud, que incluye problemas cardiovasculares recurrentes.
Fuente: El Debate






