El presidente de Ceuta propone el polígono de Tarajal como alternativa y niega haber recibido información del CNI
El presidente de la ciudad autónoma de Ceuta, Juan Vivas, ha rechazado de forma tajante la inclusión de los polideportivos locales en el real decreto que contempla su uso para la acogida de migrantes y ha anunciado que recurrirá la medida si no se retira del texto.
Vivas sostuvo que la decisión se tomó sin consultar a la administración autonómica, calificándola de imposición unilateral del Gobierno central, y afirmó que «nos desayunamos con un borrador en el que venían los polideportivos sin que nadie nos preguntara».
El dirigente también recordó que, tras solicitar una declaración de excepción el 28 de julio, la Secretaría de Estado de Seguridad respondió que «no se daban las condiciones», y que la avalancha migratoria llegó veinticuatro horas después.
Como alternativa, Vivas ha señalado el polígono del Tarayal y los emplazamientos de Cala mocarro y Benz, que según la administración ya han sido discutidos con el Gobierno y asociaciones vecinales para evitar la ocupación de núcleos poblacionales.
El presidente ha negado rotundamente haber recibido información del CNI sobre la avalancha, indicando que, de haberla tenido, la habría remitido «a quien correspondía».
El rechazo de Vivas se produce en un contexto de pérdida de espacios públicos en Ceuta, donde en los últimos meses se han eliminado la feria, parques y zonas de ocio, lo que intensifica la percepción de que la medida vulnera el tejido social de la ciudad.
La publicación del real decreto, que incluye los polideportivos como infraestructuras potenciales para la acogida de migrantes, provocó protestas masivas en las calles de Ceuta, donde los ciudadanos manifestaron su indignación ante la falta de consulta previa y la posible pérdida de espacios deportivos que forman parte del tejido social de la ciudad.
Vivas ha exigido la retirada inmediata de los polideportivos del decreto y ha anunciado que recurrirá la medida si no se corrige, subrayando que la Ciudad Autónoma no permitirá convertirse en un CETI gigante ni renunciar a instalaciones deportivas esenciales para la comunidad.
Fuente: La Razón






