La diputada de Derechos Sociales destaca el proyecto Puerta a puerta, que lleva estimulación cognitiva al domicilio con fondos Next Generation
Irene Aguilera, diputada delegada de Derechos Sociales y presidenta del Instituto Provincial de Bienestar Social (IPBS) de Córdoba, ha detallado las acciones del organismo para los próximos meses.
Aguilera ha señalado que la ayuda a domicilio se está reforzando para que las resoluciones lleguen mucho más rápido que antes.
El proyecto Puerta a puerta, financiado con Fondos Next Generation, se ha puesto en marcha en varios municipios.
Según la diputada, en los pueblos pequeños la falta de vecindad y la marcha de los hijos dificultan la atención a dependientes.
Mensualmente, el IPBS transfiere una media de 8,5 millones de euros a los ayuntamientos.
En el ámbito laboral, Aguilera ha señalado la existencia de un programa de empleo social dirigido a mujeres, que colabora con entidades como la Cruz Roja para ofrecer la primera oportunidad de trabajo a personas vulnerables.
Respecto a la salud mental y las adicciones, la responsable de la Unidad de Adicciones en Córdoba ha explicado que la pandemia ha incrementado los problemas de ansiedad y adicciones comportamentales, como el uso excesivo de videojuegos y móviles.
La unidad realiza prevención en centros educativos, alertando a los jóvenes sobre los riesgos de las pantallas y las sustancias, que ahora se consumen de forma más privada y difícil de detectar.
Aguilera ha insistido en que la retención de la población joven depende de crear oportunidades en los pueblos, y ha destacado que la ayuda a domicilio genera empleo femenino, favoreciendo la permanencia de familias en su territorio.
Finalmente, la diputada ha mencionado un programa pionero para menores con problemas de conducta, que ofrece apoyo psicológico y se está implementando en todos los pueblos menores de 20.000 habitantes, en colaboración con Montilla, Palma del Río y Lucena.
Cobertura de Capitol







