Los candidatos socialistas quieren disociar los comicios locales de los nacionales para centrar la campaña en la gestión municipal
La mayoría de alcaldes y candidatos del PSPV a las elecciones municipales de 2027 prefiere que las generales se adelanten y se celebren antes que los comicios locales. Descartado un superdomingo que junte las tres convocatorias previstas —nacionales, municipales y autonómicas—, los aspirantes socialistas sitúan el escenario ideal en febrero o marzo, según las consultas realizadas por La Vanguardia entre ediles y alcaldables.
El argumento que repiten es evitar que la campaña municipal se convierta en un plebiscito sobre la política nacional. Un alcalde con peso en el PSPV lo resume en el temor a repetir un «que te vote Txapote», mientras la candidata a la alcaldía de València, Pilar Bernabé, ya pidió que la campaña no se dedique a hablar de la fruta y se centre en los asuntos locales. «Si las generales son antes, la cuestión nacional ya se habrá dirimido e incluso habrá un resultado», señala ese edil.
Ese resultado, apuntan otros cargos, puede servir para movilizar a la izquierda si la primera cita electoral se da por perdida. El precedente que citan es 2023: consideran que el castigo a Pedro Sánchez acabó golpeando a Ximo Puig y a muchos alcaldes con buena valoración, y que fue la entrada de Vox en los gobiernos autonómicos la que reactivó al electorado progresista para sostener el Gobierno central. «Si después de las generales Abascal es vicepresidente y Vox tiene varios ministros, el electorado de izquierdas despertará», apuntan desde las filas progresistas.
La unanimidad entre los consultados llega por otra vía: el debate de las municipales debe centrarse en la gestión local y en los problemas de los municipios. También hay consenso en disociar ambas elecciones y alejarlas lo máximo posible en el tiempo, aunque no todos comparten la preocupación por el calendario. Algunos alcaldes sostienen que el votante sabe distinguir y que su gestión pesa más que la coyuntura nacional, si bien admiten que quienes gobiernan en minoría o con pactos siguen el calendario con más atención.
Un aspirante que en 2027 concurrirá a sus quintas elecciones resta peso a la discusión: la convocatoria de las generales no depende de los alcaldes, dice, y lo que toca es mostrar a los vecinos el proyecto propio, porque «la marca unas veces te suma y otras eres tú quien debe ayudar a la marca».







