La Sala de lo Contencioso-Administrativo da la razón a Vox y a un colectivo ultra sobre la nacionalidad a hijos de exiliados
La Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Supremo ha dado la razón a Vox y a otro colectivo ultra en su ofensiva judicial sobre la concesión de la nacionalidad española a los hijos y nietos de exiliados por el franquismo. La resolución llega pocas horas antes de que Felipe VI acceda de nuevo por la escalera de honor al Salón de Plenos del Tribunal Supremo este jueves, en el acto solemne que abre el nuevo año judicial.
La causa que ha prosperado se apoya en la tesis de que el Gobierno prepara un pucherazo electoral mediante esas concesiones de nacionalidad. Es la última pieza de un curso que termina marcado por una conflictividad extraordinaria entre el Poder Judicial y el Ejecutivo de Pedro Sánchez.
El acto presidido por el monarca inaugura el curso en un clima inédito. Por primera vez, el año judicial arranca con un cuestionamiento social y académico al Tribunal Supremo, extendido también en ámbitos jurídicos progresistas, según recoge el texto de referencia.
Las encuestas publicadas por varios medios y por el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) reflejan una falta de credibilidad transversal hacia la institución, más acentuada en la izquierda, junto a una sospecha de parcialidad y politización cada vez más extendida.
La presidenta del CGPJ, Isabel Perelló, aparece en el acto de 2025 entre el rey y el hoy ex fiscal general, una imagen que resume la tensión institucional del periodo. El nuevo curso se abre, por tanto, con el Supremo en el centro del debate público y con la sombra de la politización sobrevolando cada una de sus resoluciones.






