Reclaman que se cubran tanto los perjuicios directos como los derivados de las labores de extinción en zonas como La Iglesuela o Mazarambroz
Asaja Toledo ha exigido a las administraciones regional, nacional y provincial una respuesta rápida, coordinada y suficiente para los agricultores y ganaderos afectados por los incendios en la provincia, incluyendo la compensación por daños directos e indirectos.
La organización agraria insta a los afectados a documentar y cuantificar las pérdidas con informes detallados, fotografías y pruebas gráficas, que deben presentarse en las Oficinas Comarcales Agrarias (OCA) para agilizar la evaluación de la Consejería de Agricultura. Los incendios han dañado superficies agrícolas, forestales y de pastos en municipios como La Iglesuela, Mazarambroz, Retuerta del Bullaque y la Sierra del Castañar.
Además de los perjuicios por el fuego, Asaja Toledo señala que las labores de contención —como cortafuegos y zanjas— han provocado el arranque de árboles, la destrucción de vallados y el deterioro del suelo, especialmente en la Sierra de San Vicente. Estos daños prolongan el impacto económico, ya que la recuperación de pastos puede tardar entre tres y cuatro años, obligando a los ganaderos a recurrir a reservas de heno o a comprar pienso, lo que incrementa los costes.
Toledo ya figura en la declaración estatal de zona afectada gravemente por emergencia de protección civil, pero la organización reclama que las ayudas se concreten con agilidad, cubriendo tanto los perjuicios directos como los derivados de las actuaciones de prevención, extinción y aseguramiento de las zonas.
Fuente: El Debate
Sigue la cobertura: Grande-Marlaska extiende la emergencia nacional por incendios a Toledo tras quemar 1.000 hectáreas






