Falleció el 7 de octubre a los 93 años tras décadas de influencia en la justicia catalana con métodos que mezclaban corrupción y conexiones políticas
Juan Piqué Vidal, abogado catalán, falleció el 7 de octubre de 2026 a los 93 años. Fue clave en la estrategia judicial de Jordi Pujol durante los años 80 y 90.
Su figura quedó ligada al Caso Banco Catalana, donde defendió a Jordi Pujol usando métodos que trascendían lo estrictamente legal.
Nacido en abril de 1933, Piqué Vidal operaba en el entorno político y judicial catalán de la época. Su método para ganar casos se basaba en el conocimiento detallado de los jueces. Estos pertenecían a la Audiencia Provincial de Barcelona, más allá de los argumentos legales. Dividía a los magistrados en grupos según su predisposición. Los que votarían a favor formaban un grupo. Los que lo harían en contra formaban otro grupo. Sobre todo, incluía a aquellos que podían ser influenciados.
Su caso más conocido fue la defensa de Jordi Pujol en el Caso Banco Catalana. Para asegurar el voto de los jueces, Piqué Vidal implementó una estrategia que incluyó pagos a hijos de magistrados. Además, ofreció beneficios laborales para las esposas de los magistrados. Logró que 33 de los 41 magistrados votaran a favor de Pujol, frente a 8 en contra.
Su influencia también se extendió a otros casos. Cuando un juez intentó procesar a Josep Vilarasau, entonces presidente de La Caixa, por un incidente menor, Piqué Vidal actuó para evitarlo. Un procurador de su despacho se acercó al magistrado en un bar y le advirtió que procesar a La Caixa sería mal recibido en Cataluña.«Procesar a La Caixa es para los catalanes como si procesaras a la Virgen de Montserrat». El caso se archivó sin consecuencias.
La estrategia de Piqué Vidal: 33 jueces a favor de Pujol
Piqué Vidal también controlaba espacios clave, como un edificio en la calle Enrique Granados de Barcelona. Allí alojaba a nuevos magistrados para facilitar su integración. Su red de contactos abarcaba desde empresarios como Javier de la Rosa o José Luis Núñez hasta políticos como José María Bultó.
Sin embargo, su caída llegó con el Caso Casinos en los 90. Aunque controlaba el 44 % de las acciones de Invema, la compañía vinculada al juego en Cataluña, un juez de Tarragona, Lluís Pascual Estevill, decidió perseguirlo. Estevill, conocido por su resentimiento hacia los «ricos», archivó el caso. Lo hizo por falta de tipificación legal de la financiación ilegal de partidos en esa época.
Su segundo matrimonio y la necesidad económica que generó lo llevaron a cometer errores que debilitaron su red de influencias. Su muerte cierra una época en la que la ley y la corrupción en Cataluña caminaban de la mano. Así, relatan quienes lo conocieron que la época ha terminado.
El declive: Caso Casinos y la caída de su red de influencias
Para quienes lo conocieron, Piqué Vidal encarnó el reflejo de una sociedad catalana. En esa sociedad, las conexiones políticas y judiciales eran clave. Así, describieron su papel como «el anillo al dedo de la sociedad catalana». Una sociedad donde la evasión fiscal y los amaños no eran excepciones, sino la norma. Su legado queda como reflejo de un sistema donde los límites entre lo legal y lo ilegal eran, a menudo, difusos.
Cobertura de Capitol







