García-Page anuncia un incremento histórico de 6.000 docentes desde 2015 y extiende la gratuidad a alumnos con matrícula de honor
El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha anunciado que el curso escolar 2026-2027 comenzará con cerca de 900 profesores más que el año anterior, lo que eleva a 6.000 el aumento total de la plantilla docente desde que asumió el Gobierno autonómico en 2015.
El incremento de personal se enmarca en una estrategia más amplia para reforzar la Formación Profesional (FP). El Consejo de Gobierno autonómico tomará en consideración el próximo 8 de septiembre el anteproyecto de Ley de FP, con el que la Junta busca adaptar estas enseñanzas a las demandas del mercado laboral. García-Page ha destacado que España registra más de dos millones de vacantes sin cubrir por falta de cualificación, y ha subrayado la necesidad de «mejorar los instrumentos» y colaborar con las empresas para crear «uno de los sistemas más avanzados de toda España».
Además de la expansión docente, el Gobierno regional extenderá la gratuidad de la matrícula universitaria a los estudiantes que obtengan un premio extraordinario o una matrícula de honor, beneficiando no solo al primer curso, sino también al segundo. La medida, que entrará en vigor este mismo año académico, forma parte de un plan para garantizar una educación «universal y gratuita» y evitar el abandono escolar por motivos económicos.
El anuncio llega en un contexto de crecimiento sostenido del sistema educativo regional. García-Page ha defendido que la educación en Castilla-La Mancha «va a más», con una oferta formativa más cualificada y un mayor número de alumnos atendidos. La comunidad autónoma se sitúa así como una de las pocas que combina un aumento significativo de la plantilla docente con políticas de gratuidad educativa en niveles superiores.
La apuesta por la FP responde a un desafío nacional: la escasez de profesionales en sectores clave. Según datos citados por el presidente autonómico, la brecha entre oferta y demanda laboral afecta a ámbitos como la industria, la tecnología y los oficios especializados, donde la falta de trabajadores cualificados lastra la productividad. La nueva ley autonómica buscará alinear la formación con las necesidades empresariales, aunque su tramitación parlamentaria aún no tiene fecha definida.
Fuente: El Debate







