La Delegación del Gobierno prioriza la seguridad de asistentes y manifestantes y apela al diálogo entre las partes
Actualización (05 de octubre a las 23:08): La Delegación del Gobierno prioriza la seguridad de asistentes y manifestantes en la Plaza del Ayuntamiento y apela al diálogo
La Delegación del Gobierno en la Comunitat Valenciana ha anunciado que priorizará la seguridad en la Plaza del Ayuntamiento el viernes 9 d’octubre.
María José Catalá, alcaldesa de València, ha declarado que no tiene intención de suspender, aplazar, demorar o cambiar de ubicación ninguno de los actos programados.
Entre los eventos previstos se encuentran un certamen de bailes populares y una mascletà, ambos previstos en la explanada central de la plaza.
Catalá pide a la Policía Nacional que actúe en la plaza
La alcaldesa ha pedido a la Policía Nacional que se responsabilice de la concentración no autorizada que mantiene la acampada por el derecho a la vivienda.
Según fuentes de la Delegación del Gobierno, la prioridad es garantizar la seguridad de todas las personas que transiten la plaza.
Las mismas fuentes han apelado al diálogo y a la generosidad, y han recordado la acampada por la Educación Pública a principios de junio.
La intermediación institucional logró que los docentes retiraran sus tiendas de la Plaza de la Virgen para que los actos del Corpus Christi se celebraran con normalidad.
Desde el organismo dirigido por Pilar Bernabé se ha subrayado que muchos de los acampantes son valencianos que también tienen derecho a celebrar el 9 d’octubre con seguridad.
Los acampantes: ‘Alcaldesa, no nos movemos’
Los acampantes, en su mayoría jóvenes de entre 20 y 35 años, han respondido a la alcaldesa que no se moverán y que saben que quieren sacarlos de la plaza para poner la mascletà del 9 d’octubre.
Han añadido que moverse sería darle la espalda a todas las ciudades que están alzando la voz con ellos y han propuesto que el ayuntamiento cambie de ubicación la mascletà.
La Delegación del Gobierno ha reiterado que todos los actores implicados deben centrarse en la seguridad y en evitar enfrentamientos.
La acampada lleva varios días creciendo y ha consolidado una estructura con calles rotuladas, comisiones y zonas de teletrabajo.
Hasta el momento, la acampada ha recibido escasa oposición, aunque se intuía un conflicto a corto plazo.
El día 9 d’octubre, la plaza será el escenario de actos oficiales y de la protesta, lo que obliga a las autoridades a coordinar recursos policiales y logísticos.
La Delegación del Gobierno en la Comunitat Valenciana apuesta por el diálogo ante la acampada por vivienda en la Plaza del Ayuntamiento de València. Los actos del 9 d’octubre están previstos para el viernes. La alcaldesa María José Catalá ha adelantado que solicitará a la Delegación que garantice la celebración de todos los actos programados con «absoluta normalidad». Entre los eventos destacan un certamen de bailes populares y una mascletà que se ubicarán en la explanada central de la plaza.
Catalá afirma que no suspenderá, aplazará ni cambiará de ubicación los actos del día grande de la Comunitat Valenciana. Según sus palabras, es el día de los valencianos y deben ser respetados en su historia, tradición e identidad. Además, pide a la Policía Nacional que se haga cargo de la concentración no autorizada instalada en la zona.
Fuentes de la Delegación precisan que la prioridad es garantizar la seguridad de quienes transiten la plaza el 9 d’octubre. Incluye a asistentes y manifestantes por una vivienda digna. Las mismas fuentes llaman al diálogo y a la generosidad. Recuerdan la acampada por la Educación Pública de junio, cuando los docentes trasladaron sus tiendas a la Plaza de la Virgen para el Corpus Christi. El organismo que dirige Pilar Bernabé subraya que muchos acampantes son valencianos. Tienen derecho a celebrar la fecha con seguridad sin renunciar a su lucha.
Los acampantes, mayoritariamente jóvenes de entre 20 y 35 años, han respondido directamente a Catalá afirmando que no se dispersarán. Declaran que no se moverán y que saben que quieren sacarlos de la plaza para poner la mascletà del 9 d’octubre. Respetan lo que significa esta fecha para València, pero sostienen que la lucha es nacional y que moverse sería darle la espalda a las ciudades que alzan la voz con ellos. Asimismo, sugieren que el ayuntamiento dispone de recursos para reubicar la mascletà y invitan a la autoridad a unirse a su causa.
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