La vicepresidenta Kissy Chandiramani pide calma ante protestas ciudadanas que intentaron desalojar a migrantes de la playa del Trampolín
Las autoridades de Ceuta han detenido a once inmigrantes después de que agredieran a cuatro agentes durante una emboscada en la barriada de Benz sobre las 5:00 horas de este martes. El Gobierno autónomo, a través de su vicepresidenta segunda y consejera de Hacienda, Kissy Chandiramani, ha confirmado los hechos y ha lanzado un llamamiento a la calma para evitar un aumento de la tensión en la ciudad, donde la entrada masiva de unos 80.000 inmigrantes a finales de julio ha desbordado las capacidades de las administraciones.
Chandiramani ha reconocido que la población ceutí está «cansada» y exige «respuestas» al Gobierno central, cuya actuación ha calificado de «muy tardía». En declaraciones a Europa Press, ha subrayado que la crispación actual «no lleva a ningún sitio» y ha pedido unidad en las protestas, siempre «en un ambiente de tranquilidad». La vicepresidenta ha evitado culpar directamente a los migrantes, pero ha advertido de que la situación «puede llevarnos a donde nadie quiere que estemos».
La tensión escaló anoche cuando varios manifestantes intentaron desalojar a inmigrantes de la playa del Trampolín. Un cordón policial y disparos disuasorios impidieron el acceso masivo, mientras la Unidad de Intervención Policial (UIP) retenía a los ciudadanos que lograron llegar a la arena. El periodista Carlos Herrera, en su programa de Cope, comparó los incidentes con los primeros disturbios de Torre-Pacheco y alertó de que «las chispas pueden crear un incendio sin comparación».
El Gobierno de Ceuta, liderado por el presidente Juan Jesús Vivas (PP), ha evitado hasta ahora un enfrentamiento directo con el Ejecutivo central, aunque Chandiramani ha insistido en que la crisis «se solucionará» sin precisar plazos. La entrada de 80.000 migrantes en julio —una cifra sin precedentes en la ciudad— ha colapsado los recursos locales, según fuentes autonómicas, que denuncian la falta de coordinación con el Ministerio del Interior.
La Fiscalía de Ceuta ha abierto diligencias para investigar las agresiones a los agentes, mientras la Delegación del Gobierno en la ciudad ha reforzado la presencia policial en zonas conflictivas. La última noche de incidentes se suma a una semana marcada por protestas diarias, cortes de carreteras y concentraciones espontáneas en barrios como Benz y El Príncipe.
Fuente: La Razón







