La ciudad autónoma, con solo 30 plazas de acogida, reclama ayuda a otras comunidades mientras Vox bloquea la colaboración
Ceuta ha recibido a más de 1.300 menores migrantes no acompañados en los últimos días, de los que seis han presentado denuncias por presuntas agresiones sexuales, cuatro de ellas por violación. La ciudad autónoma, que dispone de apenas 30 plazas en centros de acogida para menores en situación de vulnerabilidad, ha visto desbordada su capacidad ante la llegada masiva de niños, muchos de ellos menores de doce años.
Las imágenes difundidas por medios de comunicación muestran a estos menores abandonados en polígonos industriales, expuestos a riesgos como la trata de seres humanos o la explotación. El texto fuente destaca que la mayoría de las comunidades autónomas, gobernadas por coaliciones que incluyen a Vox, han rechazado colaborar en la acogida, lo que agrava la crisis humanitaria. Ceuta, con una población de alrededor de 85.000 habitantes, carece de recursos para gestionar un flujo migratorio de esta magnitud sin apoyo externo.
El marco legal español establece que las comunidades autónomas son responsables de la protección de los menores migrantes no acompañados, pero la falta de coordinación entre administraciones ha dejado a Ceuta en una situación límite. La Fiscalía de Menores ya ha intervenido en casos anteriores, como en 2021, cuando se decretó el traslado de menores a la Península ante el colapso de los centros ceutíes. Sin embargo, la negativa de otras regiones a recibir a estos niños ha paralizado soluciones similares en esta ocasión.
La crisis ha reavivado el debate sobre la política migratoria española, con críticas hacia la instrumentalización política del drama humanitario.
Organizaciones como Save the Children y Cruz Roja han alertado sobre el riesgo de que estos menores caigan en redes de trata o explotación laboral, especialmente las niñas, que representan el colectivo más vulnerable. La situación en Ceuta contrasta con la respuesta de otras ciudades autónomas, como Melilla, donde en 2022 se activaron protocolos de emergencia para trasladar a menores a la Península en menos de 48 horas.
La tragedia humanitaria en Ceuta se produce en un contexto de aumento de llegadas irregulares a las costas españolas, con más de 20.000 personas arribadas en lo que va de año, según datos del Ministerio del Interior. La falta de una respuesta coordinada entre administraciones ha dejado a los menores en un limbo legal y asistencial, mientras las ONG exigen medidas urgentes para garantizar su protección.
Fuente: 20minutos







