Provost advirtió que la competencia china es 30 %‑40 % más competitiva y que su cuota en Europa ha subido del 4 % al 13 %
Los consejeros delegados de Volkswagen, Stellantis y Renault presionaron este martes en París a la UE para que posponga la normativa de reducción de emisiones para 2030.
François Provost, responsable de Renault, advirtió que sin una moratoria tendría que eliminar coches y recortar la producción en 300.000 unidades en Europa. Además, calculó que China es entre un 30 % y un 40 % más competitivo y que su cuota de mercado europeo ha subido del 4 % al 13 % actualmente.
Oliver Blume, CEO de Volkswagen, describió la meta de 2030 como un «listón demasiado alto» y pidió que la normativa se ajuste a las condiciones reales del mercado. Blume señaló que el presidente francés Emmanuel Macron y la canciller alemana Merz están alineados para impulsar una flexibilización de los objetivos medioambientales.
Antonio Filosa, consejero delegado de Stellantis, abogó por la «adaptabilidad» frente a la competencia china y describió al sector como cada vez más fragmentado.
He Xiaopeng, fundador de XPeng, pronosticó que en los próximos 5-10 años los vehículos chinos se impondrán en Europa si son menos costosos. Aseguró que la conducción automatizada ya se utiliza a diario en más del 50 % del kilometraje en China y EE.UU., ofreciendo mayor seguridad.
Stéphane Séjourné, vicepresidente ejecutivo de la Comisión Europea, indicó que el acuerdo sobre vehículos chinos solo cubre el 1 % del déficit comercial UE-China. El ministro francés de Industria, Sébastien Martín, pidió menos normas y vehículos más competitivos y baratos para el sector europeo.
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