El presidente De la Espriella anuncia un plan sin detalles concretos pero con un coordinador directo con el Gobierno central para «saldar la deuda histórica» con la región
El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, ha anunciado este viernes en Quibdó un «plan especial» para el departamento del Chocó, epicentro del terremoto de magnitud 7,4 que ha causado 287 muertos y 3.975 heridos. La medida incluye el nombramiento de un «gerente especial» que actuará como enlace entre las necesidades del departamento y el Gobierno central, aunque no se han detallado plazos, presupuesto ni competencias específicas del cargo.
De la Espriella ha enmarcado la iniciativa en la «deuda histórica» del Estado colombiano con el Chocó, el departamento más pobre del país. «Haremos todo lo que esté a nuestro alcance por saldar esa deuda», ha declarado, subrayando que la reconstrucción será una prioridad «sin diferencias ideológicas ni políticas». El mandatario ha apelado directamente a los alcaldes de la región, a quienes ha prometido «desarrollo, progreso y futuro», y ha anunciado visitas recurrentes a la zona afectada.
El último balance oficial, emitido por la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGID), eleva a 378 las personas desaparecidas. El Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses ha identificado 260 cuerpos, de los cuales 222 ya han sido entregados a sus familias. La magnitud del desastre —el más grave en Colombia en los últimos 20 años— ha obligado al Gobierno a centralizar la respuesta, aunque organizaciones locales denuncian que la ayuda humanitaria llega con retrasos debido a la falta de infraestructuras en la región.
El Chocó, con una población de 540.000 habitantes, registra los peores índices de pobreza del país: el 68% de sus habitantes vive bajo el umbral de pobreza, según datos del DANE de 2023. La región, de mayoría afrodescendiente e indígena, carece de hospitales públicos con capacidad para atender emergencias masivas, lo que ha agravado el impacto del terremoto. El «gerente especial» anunciado por De la Espriella será clave para agilizar la llegada de recursos, aunque su eficacia dependerá de la coordinación con alcaldías y gobernaciones, históricamente enfrentadas al Gobierno central.
La iniciativa se suma a los esfuerzos internacionales: la ONU ha desplegado equipos de evaluación de daños, mientras que Estados Unidos y la UE han ofrecido ayuda financiera. Sin embargo, el presidente colombiano ha evitado precisar si el plan incluirá reformas estructurales, como la construcción de viviendas antisísmicas o la mejora de las carreteras, claves para evitar futuras tragedias en una zona con alta actividad sísmica.
Fuente: La Razón







