El Gobierno de Delcy Rodríguez ofrece apoyo al presidente colombiano Abelardo de la Espriella mientras Chocó, epicentro del sismo, carece de recursos para la emergencia
El Gobierno venezolano ha ofrecido a Colombia el envío de rescatistas y ayuda humanitaria tras el terremoto de magnitud 7,4 registrado este lunes en el departamento del Chocó, que ha dejado al menos 60 muertos y daños en el centro y occidente del país.
En un comunicado oficial difundido por el canciller Félix Plasencia, la Administración de la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, puso a disposición del Gobierno colombiano «grupo de rescatistas y de ayuda humanitaria necesaria dentro del marco del respeto pleno a su soberanía y autodeterminación». El texto, publicado en redes sociales, expresa «solidaridad y fraternidad» con el pueblo colombiano y el presidente Abelardo de la Espriella, además de condolencias a las familias de las víctimas y deseos de «pronta recuperación para los heridos y las zonas afectadas».
El sismo, con epicentro en el municipio de San José del Palmar (Chocó), se produjo a las 07:34 hora local (12:34 GMT) con una profundidad de 82 kilómetros, según el Servicio Geológico Colombiano (SGC). Chocó, uno de los departamentos más pobres de Colombia, carece de recursos para atender emergencias de esta magnitud, lo que ha agravado la situación en la zona. Las autoridades colombianas continúan verificando la cifra de víctimas y evaluando daños en las áreas afectadas.
Venezuela, que aún se recupera de los terremotos del pasado 24 de junio —con magnitudes de 7,2 y 7,5, 6.125 muertos, 16.700 heridos y daños materiales estimados en 19.600 millones de dólares por el Banco Mundial—, ha evaluado también los efectos del sismo en los estados fronterizos de Táchira y Zulia. Este ofrecimiento de ayuda se enmarca en los mecanismos de cooperación bilateral entre ambos países, aunque sin especificar aún si Colombia aceptará la asistencia.
El terremoto ha reavivado la preocupación por la vulnerabilidad de las regiones más pobres ante desastres naturales, donde la falta de infraestructura y recursos limita la capacidad de respuesta. Mientras, las labores de búsqueda y rescate siguen activas en las zonas afectadas, con la cifra de víctimas aún en actualización.
Fuente: El Mundo (Internacional)







