La decisión se adoptará tras votación telemática que comienza el domingo y se cierra a las 7.00 horas del lunes 12 de octubre
La CUP ha decidido este sábado no presentarse a las elecciones generales del 29 de noviembre. La CUP indica que la decisión definitiva dependerá de la votación telemática de sus militantes.
El máximo órgano directivo de la formación, la Mesa Nacional, se reunió durante toda la jornada en Barcelona. El máximo órgano directivo concluyó que «actualmente no se dan las condiciones políticas» para impulsar una candidatura. Los resultados se conocerán el lunes 12 en rueda de prensa.
La CUP había mantenido abierta la posibilidad de concurrir tras el adelanto electoral anunciado por Pedro Sánchez el 10 de octubre. El portavoz nacional de la CUP, Su Moreno, había señalado el pasado lunes que estaban «debatiendo varios escenarios» y analizando la coyuntura política.
La CUP obtuvo dos escaños en el Congreso en las elecciones de noviembre de 2019. Sin embargo, los perdió en los comicios de julio de 2023. Sin embargo, en los comicios de julio de 2023 perdió toda su presencia en la cámara baja.
La votación interna: 24 horas para decidir el futuro de la CUP
La votación interna confirmará si la CUP repite su abstención en estas elecciones. En 2023, esta estrategia le permitió mantener influencia sin asumir responsabilidades de gobierno. La CUP ha sido un actor clave en la política catalana. La CUP señala que su peso en el escenario nacional ha variado según los resultados electorales.
El adelanto electoral ha acelerado las decisiones de los partidos en un contexto de alta incertidumbre. Mientras la CUP evalúa su participación, el PP ya ha confirmado su candidatura para las generales. Sumar, por su parte, ha ratificado su coalición con Podemos y otras fuerzas progresistas.
La votación telemática, que se desarrollará bajo estrictas garantías de transparencia, será observada por otras formaciones políticas. En Cataluña, la CUP ha sido clave en acuerdos parlamentarios. Su decisión podría influir en la distribución de fuerzas en el Congreso. Esta influencia es especialmente relevante en una región donde la fragmentación política es un rasgo distintivo.
La CUP condiciona su participación a las condiciones políticas y sociales, criterio que ya aplicó en 2023. En aquella ocasión, su abstención permitió al PP gobernar en Cataluña con el apoyo de Vox. Esta estrategia ahora podría repetirse si la CUP confirma su decisión de no concurrir.
El resultado de la votación se conocerá el próximo lunes, cuando la formación hará pública su postura definitiva. Hasta entonces, la incertidumbre seguirá dominando el debate sobre el papel de la CUP en estas elecciones, donde su ausencia podría alterar el equilibrio de poder en el Parlamento catalán y, en menor medida, en el nacional.
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