La Fiscalía ecuatoriana da por cerrado un proceso de más de cinco años contra el expresidente y Jacobo Bucaram por delincuencia organizada
La Justicia de Ecuador ha condenado a nueve años y cuatro meses de prisión al expresidente Abdalá Bucaram y a su hijo Jacobo Bucaram por colaborar en un delito de delincuencia organizada en el caso Pruebas Covid-19. La Fiscalía del país ha señalado que ambos «comercializaron ilegalmente 21.000 pruebas de COVID-19 durante la pandemia», según ha indicado en una publicación en redes sociales.
El fallo pone fin a un proceso que se ha extendido por «más de cinco años», según la misma Fiscalía. La condena alcanza a los dos Bucaram por su papel como colaboradores dentro de una trama dedicada a la venta irregular de test durante la emergencia sanitaria, no como autores directos del delito principal.
Abdalá Bucaram ya había ocupado la Presidencia de Ecuador antes de que su nombre volviera a los tribunales por este caso. La condena se produce en el marco de una investigación sobre el uso irregular de material sanitario en plena pandemia, un asunto que ha salpicado a varios países de la región.
La resolución judicial llega después de más de cinco años de instrucción, un plazo que la propia Fiscalía ha subrayado al anunciar el fallo. El caso Pruebas Covid-19 se suma así a la lista de procesos por corrupción que han terminado con condenas para antiguos cargos públicos en Ecuador.






