Elma Saiz asegura que el presidente solo constató que hace 20 años no visitaba la ciudad el rey emérito
El Gobierno ha desmentido de forma categórica que el presidente, Pedro Sánchez, haya reprochado al rey Felipe VI su ausencia en Ceuta tras la crisis migratoria del 30 y 31 de julio. La ministra portavoz, Elma Saiz, aclaró en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros que Sánchez «se limitó a constatar una realidad»: la última visita de un monarca a la ciudad autónoma fue la del rey emérito, Juan Carlos I, hace 20 años.
Saiz subrayó que el encuentro entre Sánchez y Felipe VI el 31 de agosto, horas después de las polémicas declaraciones, estaba agendado «desde hacía mucho tiempo» y no guardaba relación con ellas. La portavoz insistió en que las relaciones con la Casa Real son «buenas y fluidas», citando los despachos habituales entre ambos como prueba, aunque evitó concretar fechas sobre una eventual visita del actual rey a Ceuta o Melilla.
El Ejecutivo también desvinculó a Marruecos de la crisis migratoria, asegurando que no hay «ninguna evidencia ni informe» que señale al reino alauí como instigador. En cambio, Saiz apuntó a la «internacional ultra a través de foros digitales» como responsable de la desestabilización, con el objetivo de «fracturar a Europa». Esta versión ha generado reacciones internacionales: el ministro de Exteriores de Israel, Gideon Sa’ar, acusó a Sánchez de mentir para ocultar un «fracaso vergonzoso» en la gestión fronteriza, mientras que Rusia exigió pruebas al Gobierno español.
La portavoz interpeló directamente al PP para que decida «de qué lado está», instándole a respaldar el criterio de las instituciones comunitarias o el de quienes, según el Ejecutivo, han intentado desestabilizar el marco europeo. Además, el Gobierno criticó el «uso partidista» de la FEMP por parte del PP, que participará en las concentraciones del Día de Ceuta en apoyo a la ciudad autónoma.
El encuentro entre Sánchez y el rey se celebró en el despacho de verano del monarca, un espacio que se utiliza habitualmente para reuniones oficiales. Según la propia Saiz, el despacho de verano había sido reservado con antelación para el 31 de agosto, lo que demuestra la planificación previa y la normalidad de la reunión, sin que haya coincidido con las declaraciones de Sánchez.
Fuente: La Vanguardia







