El Gobierno confía en la colaboración de TikTok, la red donde más se difunden las convocatorias del grupo Blocus, y en las investigaciones de los Mossos y la Ertzaintza para impedir nuevos disturbios como los de Barcelona y Bilbao, según fuentes de la Moncloa.
El Gobierno trata de esquivar el marco del «caos» con el que PP y Vox presentan los disturbios de Barcelona y Bilbao, de los que llegan a responsabilizar a Pedro Sánchez.
«Se califica solo», responde un ministro socialista a Alberto Núñez Feijóo, que acusó a Sánchez de «jugar con fuego» y de resistirse a «abandonar el poder con violencia». Santiago Abascal quiere hacer de los disturbios un eje de campaña con el lema «o Vox o el caos».
«A la ciudadanía no le gusta ver a sus políticos fomentando el odio», advierten otras fuentes de la Moncloa. El Gobierno confía en las investigaciones policiales, en manos de los Mossos y la Ertzaintza, y en la colaboración de las plataformas digitales.
El Gobierno atribuye a TikTok esa colaboración. Es la red donde más se difunden las convocatorias de los perfiles anónimos del grupo Blocus. También se han bloqueado canales de Telegram.
Hay operativos preparados ante nuevas convocatorias. Coincidiendo con Halloween, se han difundido llamadas a actos vandálicos en Madrid, Málaga, Bilbao, Badalona y Terrassa. El Gobierno sostiene que los altercados del sábado en Barcelona y los del lunes en Bilbao, tras una protesta contra un acto de Vito Quiles, no cambian su defensa de las protestas pacíficas.
El Gobierno dice compartir los motivos de las protestas por la educación en la Comunidad de Madrid y de la huelga general del 11 de noviembre, y de ahí su interés en frenar cualquier acto violento. «Estamos convencidos de la normalidad y el civismo que representan los convocantes», señalan esas fuentes sobre la huelga.
Si aparecen convocatorias sin respaldo sindical o de organizaciones de defensa de la vivienda, el Gobierno intentará aislarlas o evitarlas. Desde la convicción de que «la violencia nunca beneficia a nadie», piden a la oposición que deje de usar los disturbios contra el Gobierno.
«Contención y responsabilidad institucional», resume el Gobierno, que reprocha que las declaraciones de PP y Vox no contribuyen y que la exaltación del odio solo genera más violencia.
El Ejecutivo asegura que la coalición se mantendrá «en la defensa de valores, civismo y derechos humanos». Abascal dijo el martes, en un mitin en Plasencia, que Sánchez ha juntado «a todos los extremistas de España para traer la violencia» y llegó a hablar de «milicias de Pedro Sánchez».
Miguel Tellado, secretario general del PP y director de campaña, insistió el martes desde Bilbao en la «responsabilidad política del Gobierno» por no garantizar «el orden y la ley», rechazó hablar de «hechos aislados» y pidió a Sánchez que «condene de forma inmediata los altercados de ayer y de la semana pasada».
En el Ejecutivo protestan porque se ponga en duda que condenan la violencia. «Este Gobierno siempre es contundente contra la violencia», concluyen. Feijóo atribuyó el martes los disturbios a que «saben que están perdiendo y cuanto más pierden más tensión general crean».
La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, aseguró que «no admiten a nadie que defienda intereses diferentes y les vayan a ganar las urnas». La portavoz del Gobierno y ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz, afirmó tras el Consejo de Ministros del martes que «en democracia, la violencia no tiene cabida» y evitó lanzar hipótesis sobre quién está detrás de los altercados de Barcelona mientras avanzan las investigaciones.
Corrección (28/10/2026): La noticia relacionaba los disturbios con las protestas por la educación en Madrid y con la huelga general del 11 de noviembre, y decía que Abascal acusó a Sánchez de crear milicias. El Gobierno dice compartir los motivos de esas protestas, que separa de los disturbios, y Abascal habló de «milicias de Pedro Sánchez».
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