El Gobierno de Frostadóttir somete a consulta el inicio del diálogo con Bruselas, condicionado por la pesca y la caza comercial de ballenas.
El referéndum sobre la adhesión a la UE se enmarca en un contexto de creciente presión geopolítica en el Atlántico Norte, donde Islandia se encuentra en una posición estratégica crítica debido a su ubicación en el denominado Hueco GIUK. La OTAN y el tratado bilateral con Estados Unidos han sido fundamentales para la seguridad del país, pero la política de Trump ha dejado claro que la pertenencia a la OTAN ya no es suficiente.
La decisión de someter a consulta popular la apertura de negociaciones de adhesión a la UE se debe en parte a la necesidad de Islandia de proteger sus intereses en la pesca y la caza comercial de ballenas, que son fundamentales para su economía. La empresa Hvalur es un ejemplo de esto, ya que su actividad de caza y exportación de rorcuales hacia Japón es una de las principales fuentes de ingresos del país.
Además, la entrada de Islandia en la UE podría tener un impacto significativo en su economía, ya que el país podría acceder a un mercado de 500 millones de personas y beneficiarse de la cooperación en áreas como la pesca, la energía y la investigación científica.
La primera ministra Kristrún Frostadóttir ha destacado la importancia de la pesca para la economía islandesa y ha asegurado que la entrada en la UE se hará de manera que se protejan los intereses del país en este sector.
Fuente: El Mundo







