La Policía Nacional abrirá una información reservada y el FC Barcelona ha puesto a disposición asistencia jurídica para el afectado
El pasado domingo, durante el partido del FC Barcelona contra el Elche en el estadio Martínez Valero, la Policía Nacional redujo a golpes a un aficionado que portaba una estelada, provocando la denuncia de abuso y maltrato por parte de Junts y ERC.
Míriam Nogueras, portavoz de Junts en el Congreso, difundió en X un vídeo del incidente y ofreció ayuda jurídica al seguidor agredido, mientras exigía que los testigos aporten pruebas y que se identifiquen a los agentes implicados.
ERC, a través de su senador autonómico, cuestionó la proporcionalidad de la actuación policial y solicitó la apertura de una investigación inmediata, además de pedir la comparecencia del ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ante el Parlament.
El club azulgrana emitió un comunicado condenando el uso desproporcionado de la fuerza, recordando que la exhibición de la estelada está amparada por la legislación y no constituye incitación al odio, y anunció que estudiará acciones legales para defender la integridad y la libertad de expresión de sus socios.
El delegado del Gobierno en Cataluña, Carlos Prieto, contactó a la delegada del Govern en la Comunitat Valenciana, Pilar Bernabé, para informar que la Policía Nacional iniciará una información reservada y tomará las decisiones pertinentes sobre el caso.
Josep Rull, presidente del Parlament, remitió una carta al titular de Interior solicitando que se investiguen los hechos, y el presidente de Junts, Carles Puigdemont, acusó a la Policía de rezumar odio estructural contra la catalanidad, señalando que la agresión habría sido intolerable en una sociedad sana.
La investigación sobre los hechos se enmarca en un contexto de creciente tensión entre las autoridades españolas y los partidarios del independentismo catalán, que han denunciado en numerosas ocasiones lo que consideran un trato desproporcionado y discriminatorio por parte de las fuerzas de seguridad.
La actuación de la Policía Nacional en este caso ha generado un amplio debate sobre la libertad de expresión y el derecho a manifestar opiniones políticas, especialmente en el contexto de los partidos de fútbol, que suelen ser escenarios de gran visibilidad y pasión.
Fuente: El Periódico







