Su portavoz, Luis Carcasona, cita las limitaciones de velocidad vigentes en la línea Zaragoza-Madrid-Barcelona desde el accidente mortal de Adamuz, en enero, y afirma que la red convencional está abandonada.
Las claves
- Continúan vigentes limitaciones de velocidad en la línea Zaragoza-Madrid-Barcelona desde el accidente mortal de Adamuz, ocurrido en enero.
- El sindicato denuncia una falta de inversión sostenida en la red convencional, que considera abandonada.
- El sindicato reclama recuperar la red convencional para disponer de alternativas ante incidencias en la alta velocidad.
El sindicato ferroviario en Aragón ha reclamado al Ministerio de Transportes una auditoría integral del estado y del mantenimiento de toda la infraestructura ferroviaria. Como muestra de las deficiencias que, a su juicio, arrastra la red, señala la línea Zaragoza-Madrid-Barcelona.
Su portavoz, Luis Carcasona, considera que las limitaciones de velocidad en algunos tramos de esa línea, vigentes desde el accidente mortal de Adamuz, ocurrido en enero, evidencian que los problemas detectados tras el siniestro siguen sin resolverse. «No se ha recuperado de los tiempos que tenía y eso demuestra que la línea tenía deficiencias y no se han subsanado», ha afirmado.
El sindicato atribuye parte de esta situación a la externalización del mantenimiento de las líneas de alta velocidad y a la liberalización del sector. Según Carcasona, la llegada de nuevos operadores y el aumento de frecuencias han saturado la red y han dejado a la vista carencias estructurales.
Carcasona denuncia una falta de inversión sostenida que, según asegura, ha provocado su progresivo deterioro. «La red convencional está abandonada. Aragón es un territorio que, en este aspecto, está sufriendo de una forma importante. En la red no hay accidentes, pero porque hay muchísimas limitaciones; va despacio», ha señalado.
Por eso, otra de las principales reclamaciones del sindicato es recuperar estas líneas, ya que considera que una red convencional en mejor estado ofrecería alternativas cuando se producen incidencias graves en la alta velocidad. Como ejemplo, el portavoz cita el accidente ferroviario de Urda, que ha obligado a reorganizar buena parte del tráfico. «No hay vías alternativas. Antes había transversales que te permitían ir de un sitio a otro sin pasar por Madrid; ahora todo pasa por allí y el colapso es terrible», ha continuado.
El sindicato también pone en valor el trabajo de los profesionales ferroviarios. Según Carcasona, la experiencia y la actuación de los trabajadores permiten resolver muchas de las incidencias de la red. «Nos consta que en los puestos de mando hay muchas deficiencias que se subsanan gracias al factor humano», ha señalado.
La organización insiste en que el momento actual exige un examen a fondo del modelo ferroviario, un mayor refuerzo del mantenimiento de las infraestructuras y la recuperación de una red convencional que aporte capacidad y resiliencia ante futuras incidencias.


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