Naciones Unidas y organizaciones de derechos humanos alertan del peligro de normalizar relaciones con Kabul por intereses migratorios y económicos
El régimen talibán ha logrado consolidar su poder en Afganistán a través de la emisión de 264 decretos que violan los derechos humanos, lo que ha llevado a la comunidad internacional a denunciar un apartheid de género.
La directora ejecutiva de FISGAR, Alessia Chivón, ha destacado que las medidas adoptadas por el régimen talibán afectan directamente a 20 millones de mujeres y niñas afganas en todos los aspectos de su vida, incluyendo la educación, el trabajo y la salud.
Según Chivón, la situación en Afganistán es similar a la del Irán de los años 70, donde las mujeres no tenían acceso a la educación, la salud y la libertad. ‘Afganistán se ha convertido en una experiencia piloto de lo que puede significar el apartheid de género’, ha argumentado.
La comunidad internacional ha advertido que la normalización de relaciones con Kabul podría llevar a un retroceso en los derechos de las mujeres a nivel global. La ONU ha pedido a la comunidad internacional que no normalice relaciones con el régimen talibán hasta que se cumplan los derechos humanos y se respeten los derechos de las mujeres.
Fuente: La Razón







