El domingo se celebra la segunda vuelta de las elecciones presidenciales en Brasil entre el actual mandatario Luiz Inácio Lula da Silva y Flavio Bolsonaro, hijo del expresidente condenado
Las claves
- En São Paulo, la ciudad más grande de Brasil con 12 millones de habitantes, los votantes de Lula defienden su experiencia y la protección de derechos básicos.
- Los votantes de Bolsonaro quieren más mano dura y apoyan la política contra el narcoterrorismo promovida por Donald Trump.
- Lula lleva su tercer mandato y su séptima campaña electoral.
- Según Eduardo Grin, la gente siente el precio de los alimentos pese a buenos indicadores macroeconómicos.
- Bruno de Conti califica la segunda vuelta como la elección más importante de las últimas décadas para Brasil y el mundo.
La votación tuvo lugar en todo el país, con especial atención en São Paulo, la ciudad más grande de Brasil con 12 millones de habitantes.
En la calle de São Paulo, los votantes de Lula defendieron la experiencia del presidente y su voluntad de proteger los derechos básicos. Al mismo tiempo, los simpatizantes de Bolsonaro demandaron una política de mano dura contra la inseguridad y apoyaron la estrategia contra el narcoterrorismo impulsada por Donald Trump en América Latina.
Lula busca su tercer mandato, tras haber liderado ya dos periodos y estar en su séptima campaña electoral. El analista Eduardo Grin señaló que, pese a indicadores macroeconómicos favorables, la población siente el encarecimiento de los alimentos y la inflación.
El profesor Bruno de Conti describió la segunda vuelta como la elección más importante de las últimas décadas para Brasil y la historia brasileña, y también para el mundo. De Conti advirtió que una victoria de Bolsonaro implicaría una postura «completamente antimultilateralista» y pondría en riesgo la Amazonía al reducir regulaciones medioambientales.
Según De Conti, la ideología de Flavio Bolsonaro está vinculada con Trump y se basa en un pseudonacionalismo de extrema derecha. El profesor también señaló la influencia de compañías privadas como Meta en la campaña, una cuestión que Lula y la izquierda han denunciado.
Tras la primera vuelta, Lula modificó su estrategia, adoptando propuestas más agresivas como la eliminación de la escala 6×1 y la gratuidad del transporte público los fines de semana. De Conti resumió que Lula «empezó a ser más agresivo, en el buen sentido de la palabra, con propuestas progresistas que son muy bienvenidas».
El profesor indicó que la base de bolsonaristas representa alrededor del 30 % del electorado brasileño y que muchos votan sin importar escándalos, creyendo en «fake news». Añadió que la iglesia evangélica, la que más crece en Brasil, ejerce presión sobre sus fieles para votar a Bolsonaro.
Antes, en Capitol
22 de octubre. Flávio Bolsonaro promete mantener hasta dos años la ayuda de la Bolsa Familia a quien encuentre empleo. Flávio Bolsonaro promete mantener hasta dos años los 122,45 euros de la Bolsa Familia a quienes consigan un empleo formal o abran un negocio, mientras Lula adelanta el pago del programa antes de la segunda vuelta.


Comentarios