El Gobierno de España declara oficialmente el antiguo campo de concentración de La Magdalena, en Santander, como Lugar de Memoria Democrática
Las claves
- El campo permaneció operativo entre agosto de 1937 y noviembre de 1939.
- Aunque estaba diseñado para albergar a unos 600 prisioneros, llegó a concentrar a más de 1.600 personas.
- Se convirtió en uno de los mayores centros de internamiento de republicanos del país.
- En la provincia se registraron cerca de 50.000 rendiciones tras la ocupación franquista.
- Los presos sufrieron hacinamiento, hambre, frío y enfermedades como tifus, sarna o tuberculosis.
La resolución, publicada este lunes en el Boletín Oficial del Estado (BOE), culmina un expediente iniciado en octubre de 2025.
El campo, instalado en las antiguas caballerizas del Palacio de La Magdalena, permaneció operativo entre agosto de 1937 y noviembre de 1939. Aunque estaba diseñado para albergar a unos 600 prisioneros, llegó a concentrar a más de 1.600 personas, convirtiéndose en uno de los mayores centros de internamiento de republicanos del país.
Tras la ocupación de Cantabria por las tropas franquistas, miles de combatientes republicanos quedaron atrapados y en la provincia se registraron cerca de 50.000 rendiciones. Los presos soportaron duras condiciones de vida marcadas por el hacinamiento, el hambre, el frío y la propagación de enfermedades como el tifus, la sarna o la tuberculosis.
Los reclusos eran sometidos a rutinas de adoctrinamiento que incluían el saludo fascista, el canto del Cara al Sol y la asistencia obligatoria a actos religiosos. El BOE lo define como uno de los primeros campos establecidos por la dictadura y el más fotografiado, utilizándolo como modelo para la organización de otros campos de concentración.
La declaración incorpora el recinto al Inventario de Lugares de Memoria Democrática y prevé la instalación de placas, paneles explicativos y la creación de materiales audiovisuales y digitales. El inmueble, actualmente residencia de estudiantes, es de titularidad municipal y forma parte del conjunto patrimonial del Palacio de La Magdalena. No se establecen medidas de protección adicionales más allá de las previstas con carácter general para garantizar la conservación del lugar.
La declaración tiene efectos desde su publicación en el BOE y pone fin a una tramitación iniciada hace un año. El Gobierno de Cantabria y el Ayuntamiento de Santander presentaron alegaciones en contra, argumentando que el reconocimiento podría entrar en conflicto con la protección patrimonial y los usos actuales del edificio. La Secretaría de Estado de Memoria Democrática rechazó las objeciones y culminó el expediente con la declaración definitiva.
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