El centro de acogida junto a la verja de Beni Enzar registra un goteo constante de jóvenes, pese al discurso oficial de cooperación bilateral
Un centro de menores en Melilla, ubicado junto a la verja fronteriza de Beni Enzar, recibe cada madrugada nuevos jóvenes procedentes de Marruecos, según fuentes locales citadas por ABC. Los chicos, muchos de ellos en proceso de adaptación, llegan en un «goteo constante» que contrasta con las declaraciones oficiales de «plena colaboración y cooperación» entre España y Marruecos en materia migratoria.
El Gobierno español ha reiterado que Rabat colabora en el retorno de menores no acompañados, pero las memorias de la Fiscalía General del Estado ya señalaban que Marruecos ignora las peticiones de repatriación. Este incumplimiento se produce en un contexto donde la presión migratoria en las ciudades autónomas sigue siendo un tema central en la agenda bilateral, con Ceuta y Melilla como principales puntos de entrada.
El centro de menores de Melilla, gestionado por la Ciudad Autónoma, tiene capacidad para 120 plazas, pero fuentes del sector social advierten de que la saturación es recurrente. Aunque el texto fuente no especifica cifras exactas de llegadas diarias, el patrón descrito —llegadas nocturnas y adaptación progresiva— sugiere un flujo ininterrumpido que tensiona los recursos locales. La Ley de Extranjería establece que los menores extranjeros no acompañados deben ser protegidos por las administraciones públicas, pero su repatriación depende de acuerdos con los países de origen, en este caso, Marruecos.
La situación afecta directamente a las comunidades autónomas peninsulares, que asumen la tutela de los menores una vez trasladados desde Ceuta y Melilla. Andalucía, Cataluña y la Comunidad Valenciana han reclamado en repetidas ocasiones un reparto equitativo, pero el sistema actual sigue generando desequilibrios. El Gobierno central, por su parte, ha evitado vincular públicamente el aumento de llegadas con la falta de respuesta marroquí, limitándose a destacar los «avances» en la relación bilateral.
El precedente más reciente de tensión se remonta a junio de 2026, cuando el Ministerio del Interior reconoció que solo el 12% de las solicitudes de retorno de menores presentadas a Marruecos en 2025 habían sido atendidas.
Fuente: ABC
Sigue la cobertura: Vox amenaza con castigar a la Generalitat valenciana si acoge a menores migrantes de Ceuta





