El comité de empresa denuncia que la Ciudad Autónoma incumplió promesas de personal y acusa de «desprecio» al Gobierno local durante la crisis migratoria
El comité de empresa del centro de acogida de menores La Purísima, en Melilla, ha convocado una huelga para la semana de las fiestas patronales —del 29 de agosto al 6 de septiembre— tras aprobar la medida por mayoría absoluta en asamblea el 11 de agosto. La decisión responde al «colapso real» del centro, donde las condiciones laborales «siguen exactamente igual» que al inicio de la crisis migratoria en Ceuta y Melilla, según denuncia la plantilla en una nota.
Los trabajadores acusan a la Ciudad Autónoma de Melilla de incumplir promesas de refuerzo de personal y de «falta total de veracidad» en sus comunicaciones. En concreto, desmienten que se haya contratado personal adicional, pese a que la administración anunció un proceso extraordinario de empleo que cerró el pasado miércoles. Los aspirantes seleccionados, sin embargo, aún deberán superar entrevistas y trámites administrativos «cuya duración se desconoce», lo que retrasaría semanas cualquier incorporación efectiva.
La sobrecarga de la plantilla actual —que encadena turnos dobles para «atender mínimamente» a los menores— ha provocado bajas médicas por «presión laboral, física y psicológica extrema». El centro acoge a cerca de 270 menores extranjeros no acompañados, una cifra que, sumada a otros centros de Melilla, eleva el total a más de 310, muy por encima de la capacidad máxima de 84 establecida en la contingencia migratoria declarada hace un año. El comité exige «condiciones dignas» para garantizar la protección de los menores y reclama diálogo con la administración, que hasta ahora se ha negado a reunirse con los representantes legales de los trabajadores.
La huelga coincide con las fiestas patronales de Melilla, un período de alta visibilidad para la ciudad autónoma. El comité de empresa ha calificado la medida de «drástica e irrevocable», advirtiendo que la situación es insostenible sin un refuerzo inmediato de recursos. La Ciudad Autónoma, gobernada por el PP en coalición con Ciudadanos, no ha respondido aún a las acusaciones de la plantilla.
Este conflicto se enmarca en la crisis migratoria que afecta a las ciudades autónomas desde 2021, cuando el aumento de llegadas de menores no acompañados colapsó los sistemas de acogida. La declaración de contingencia migratoria, vigente desde entonces, permite a Melilla y Ceuta solicitar fondos extraordinarios al Gobierno central, aunque los trabajadores denuncian que estos no se han traducido en mejoras tangibles en La Purísima.
Fuente: The Objective







