Los votantes del PNV se sitúan de media en el 4,7 de la escala ideológica del CIS, el mismo punto que el conjunto de los encuestados, según sus barómetros de septiembre y noviembre de 2025. Con la media de 26 encuestas del 22 de octubre conservaría sus cinco diputados, pero casi sin poder para decidir el Gobierno.
- Quienes votaron al PNV en 2023 se colocan en el 4,7 de una escala de 1 a 10, lejos del 3,4 de los votantes del PSOE y del 6,8 de los del PP. El 61 % se declara de centro.
- Con el 0,9 % de la media del 22 de octubre mantendría cinco escaños, pero cambiaría su mapa, con un tercero en Bizkaia y uno menos en Gipuzkoa, donde se lo juega por 127 votos.
- Su índice de poder de Banzhaf cae del 1,6 % en el Congreso elegido en 2023 al 0,1 % con la media, porque PP y Vox suman 199 escaños.

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| Cifra | |
|---|---|
| EH Bildu | 2,3 |
| Sumar | 2,4 |
| BNG | 2,8 |
| ERC | 3,1 |
| PSOE | 3,4 |
| PNV | 4,7 |
| Junts | 4,7 |
| PP | 6,8 |
| Vox | 7,9 |
El Partido Nacionalista Vasco (EAJ-PNV) contesta mal a la pregunta que más se hace sobre él en los buscadores, porque no cabe en ella. Nació en 1895 con Sabino Arana como partido católico y fuerista. En el Parlamento Europeo se sienta con los liberales de Renew. En Vitoria gobierna en coalición con los socialistas, con Imanol Pradales como lehendakari. Y en Madrid ha dado sus votos a presidentes de los dos grandes partidos.
¿El PNV es de derechas o de izquierdas?
La forma más limpia de responder es preguntar a quienes le votan. Los dos últimos barómetros del Centro de Investigaciones Sociológicas con microdatos publicados, el 3524 (septiembre de 2025) y el 3530 (noviembre de 2025), recogen cómo se ubica cada entrevistado en una escala que va del 1, la izquierda, al 10, la derecha. Capitol ha unido los dos estudios, ha aplicado sus pesos y ha separado a los 55 entrevistados que recuerdan haber votado al PNV en 2023. Su media es 4,7. La de todos los entrevistados de España también es 4,7.
Ese número describe al partido mejor que cualquier etiqueta. El 61 % de sus votantes se coloca en el 5 o en el 6, la franja que la sociología electoral trata como centro. Un 34 % se sitúa a la izquierda, del 1 al 4, y apenas un 5 % a la derecha, en el 7 o en el 8. Ninguno elige el 9 ni el 10. Los votantes del PSOE están en el 3,4 y los del PP en el 6,8, así que el jeltzale medio queda casi equidistante, algo más cerca de los socialistas. El único electorado que se le parece es el de Junts, también en el 4,7.
El dato cobra otro relieve en su territorio. El conjunto de los entrevistados del País Vasco se ubica en el 3,6, más de un punto a la izquierda de la media española, y los votantes de EH Bildu en el 2,3, los más escorados de toda la escala. Dentro de Euskadi el electorado del PNV queda a la derecha de una sociedad que se considera de izquierdas. Fuera de ella ocupa el centro exacto. Las dos cosas son ciertas a la vez, y esa doble posición explica buena parte de su historia en Madrid.
Hay dos cautelas que conviene tener presentes. La muestra es pequeña y, una vez ponderada, equivale a unas 29 entrevistas, de modo que la media del PNV se mueve entre 4,2 y 5,2 con un 95 % de confianza. Sigue siendo centro y sigue lejos del PSOE y del PP, pero no permite afinar más. Además, el recuerdo de voto que recoge el CIS tiene sesgos conocidos, porque una parte de los entrevistados olvida o ajusta lo que votó. Los barómetros de 2025 tampoco traen la escala en la que se ubica a cada partido, por eso aquí se mide a los votantes y no a la sigla, como en el análisis de la ideología de los votantes de cada partido. Una pista más sobre sus preferencias está en el mismo barómetro. Preguntados por su presidente del Gobierno preferido, el 40,5 % de esos votantes del PNV nombra a Pedro Sánchez y el 7,5 % a Alberto Núñez Feijóo.
¿Cuántos diputados tiene el PNV y cuántos sacaría el 29-N?
El PNV tiene cinco diputados en el Congreso disuelto, dos por Bizkaia, dos por Gipuzkoa y uno por Álava. Los obtuvo en julio de 2023 con 277.289 votos, según los resultados oficiales del Ministerio del Interior, su cifra más baja desde 1989. Desde 1977 nunca ha bajado de cinco escaños ni ha pasado de ocho. Esa estabilidad tan rara se explica por la geografía. Todo su voto está en tres circunscripciones medianas, y en ellas la fórmula D’Hondt que fija el artículo 163 de la ley electoral premia a quien queda entre los tres o cuatro primeros, sea cual sea su total nacional.

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| Cifra | |
|---|---|
| 1977 | 296.193 |
| 1979 | 296.597 |
| 1982 | 395.656 |
| 1986 | 309.610 |
| 1989 | 254.681 |
| 1993 | 291.448 |
| 1996 | 318.951 |
| 2000 | 353.953 |
| 2004 | 420.980 |
| 2008 | 306.128 |
| 2011 | 324.317 |
| 2015 | 302.316 |
| 2016 | 287.014 |
| 2019-A | 395.884 |
| 2019-N | 379.002 |
| 2023 | 277.289 |
La media de 26 encuestas del agregador de Capitol a 22 de octubre le da el 0,9 % del voto en toda España. La proyección provincial de Capitol lo traduce en unos 231.600 votos en las tres provincias vascas, 45.700 menos que en 2023, lo que sería su peor registro en unas generales. Y, sin embargo, el reparto le seguiría dando cinco escaños. Lo que cambia es dónde.
En Bizkaia, que elige ocho diputados, el PNV sería la primera fuerza con el 25,0 % del voto a los partidos principales, por delante del PSOE (23,0 %) y de EH Bildu (22,3 %). Eso le devolvería el tercer escaño que perdió en 2023, el octavo de la provincia, con un cociente de 45.432 votos frente a los 41.772 del tercer cociente socialista. Al PSOE le faltarían unos 11.000 votos para arrebatárselo. Ese escaño es el que Sumar ganó allí en 2023 y que la proyección ya no da al Frente Amplio.
En Gipuzkoa sucede lo contrario. EH Bildu sacaría tres de los seis diputados, y el sexto se decidiría entre el segundo del PSOE y el segundo del PNV por 127 votos reales, un empate técnico que Capitol desmenuzó en el análisis del último escaño guipuzcoano. Con la proyección de hoy cae del lado socialista. En Álava, con cuatro escaños, el PNV es la cuarta fuerza (15,2 %) pero entra con holgura, porque el siguiente aspirante, el segundo candidato del PSOE, necesitaría unos 10.000 votos más. En Navarra no concurre con sus siglas. Según anunció el propio partido, lo hace dentro de Geroa Bai.
Falta un dato para completar la ficha, el de su competidor directo. En 2023 la izquierda abertzale superó al PNV en votos al Congreso, 335.129 frente a 277.289, por segunda vez en unas generales después de Amaiur en 2011. La media la mantiene por delante, con siete escaños de EH Bildu frente a los cinco del PNV. La hegemonía del nacionalismo vasco en Madrid, que fue jeltzale durante más de tres décadas, ya no tiene un dueño claro.
Una llave que se queda sin cerradura
Durante tres décadas el valor del PNV en Madrid no ha estado en su tamaño, sino en su posición. Apoyó la investidura de José María Aznar en 1996 y los presupuestos de Mariano Rajoy de 2017 y 2018. Sus votos fueron imprescindibles en la moción de censura de 2018, que salió con 180 síes, en la investidura de enero de 2020, aprobada por 167 votos frente a 165, y en la de noviembre de 2023, con 179 síes. Un partido cuyo votante está en el 4,7 puede pactar con los dos lados sin alejarse del centro de gravedad de su electorado, y eso es lo que ha hecho. Giovanni Sartori lo llamaba potencial de coalición, la capacidad de un partido pequeño para ser necesario.
El índice de Banzhaf mide ese potencial sin adjetivos. Recorre todas las mayorías posibles de 176 diputados y calcula en qué proporción cada partido es imprescindible, es decir, en cuántas la mayoría se pierde si él se va. No mira la ideología, solo la aritmética. Con el Congreso elegido en 2023 el PNV era decisivo en el 1,6 % de esas combinaciones, el triple que el BNG, Coalición Canaria o UPN. Con la media del 22 de octubre cae al 0,1 %.

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| Congreso elegido en 2023 | Media del 22/10/2026 | |
|---|---|---|
| PP | 41,5 % | 33,2 % |
| PSOE | 17,8 % | 33,0 % |
| Vox | 15,8 % | 33,0 % |
| PNV | 1,6 % | 0,1 % |
La razón está en el reparto de los grandes. Con la proyección, el PP (132 escaños) llega a la mayoría con Vox (199) o con el PSOE (238), y el PSOE y Vox juntos se quedarían en 173. El poder se concentra en esos tres partidos, que comparten un tercio cada uno, y a los demás les queda el residuo de combinaciones improbables. Si se descartan las grandes coaliciones, la única mayoría que dibuja la media es la de PP y Vox, y en ella los cinco diputados del PNV sobran. El bloque que invistió a Sánchez en 2023, con todos sus socios, sumaría 149, como se puede comprobar en el simulador de pactos.
Los dirigentes del PNV parecen haber hecho la misma cuenta. Maribel Vaquero, portavoz en el Congreso y cabeza de la lista que el partido presentó por Gipuzkoa, descartó el 11 de octubre apoyar la investidura de Feijóo o de Sánchez. «No vamos a estar en hacer presidente a uno u otro, sino en lo que es mejor para la ciudadanía vasca», según declaró. El partido presentó el 17 de octubre sus listas al Congreso y al Senado como una «tercera vía» frente a la polarización, y su presidente, Aitor Esteban, sostuvo que el acuerdo de investidura con Sánchez se ha cumplido en un 85 %. Es el discurso de un partido que sabe que su capacidad de negociar depende de que nadie llegue solo a la mayoría.
Nada de esto está escrito. La media se mueve y los márgenes son estrechos justo donde importan. En Gipuzkoa 127 votos separan un escaño del otro, y en el Congreso bastaría con que PP y Vox perdieran 24 diputados entre los dos para que la mayoría volviera a necesitar socios. En ese caso los cinco del PNV recuperarían su valor de golpe, porque es uno de los pocos grupos de la Cámara con el votante medio en el centro y con votos dados a los dos bloques. Las candidaturas oficiales saldrán en el BOE el 28 de octubre. La noche del 29 de noviembre conviene mirar dos escaños, el octavo de Bizkaia y el sexto de Gipuzkoa, y una cifra, la suma de PP y Vox.
La respuesta a si el PNV es de derechas o de izquierdas es que su votante está en el centro. La pregunta del 29-N es otra, la de si ese centro volverá a ser necesario.


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