Actualización (02 de octubre a las 18:13):
Prohens celebra la votación y pide seguridad para los pequeños propietarios y vivienda para ‘la gente de aquí’
La presidenta del Govern, Marga Prohens, ha celebrado el rechazo en el Congreso de los dos decretos de vivienda impulsados por el Gobierno de España y ha atribuido al Ejecutivo una ‘deriva radical y populista’. Según Prohens, los decretos —aprobados en Consejo de Ministros— cargaban sobre los pequeños propietarios la solución a un problema que, según ella, el Ejecutivo central ha ignorado durante años.
Prohens denunció que las medidas aprobadas en Madrid generan miedo entre los propietarios y dejan sin alquileres a familias y jóvenes, agravando un desequilibrio entre oferta y demanda que, según su diagnóstico, solo empeora con la inacción de España.
La presidenta balear defendió su propia estrategia: simplificar trámites, bajar impuestos y priorizar la vivienda para la gente de aquí, en lugar de atraer demanda externa. Prohens cuestiona el populismo de un Gobierno que, en su opinión, no arregla en ocho días lo que ha hecho mal en ocho años.
El 30% de hogares paga más del 40% de sus ingresos por alquiler
Baleares acumula una demanda de vivienda en alquiler insatisfecha —según datos del Govern, el 30% de los hogares destinan más del 40% de sus ingresos a este concepto—, mientras el mercado se resiente por la incertidumbre legal. Prohens apuesta por medidas que eviten la retirada de vivienda del mercado, un fenómeno que ya afecta a municipios como Palma, donde el stock de alquileres disponibles cayó un 12% en el último año, según registros del Colegio de Administradores de Fincas.
Mientras, el Gobierno central insiste en que las medidas buscan «proteger a los más vulnerables», aunque sin concretar cómo se financiarán. La batalla por la vivienda, ahora sin decretos, se traslada al debate presupuestario y a la presión sobre el Ejecutivo para que presente alternativas creíbles antes de que la crisis se agrave.
Actualización (01 de octubre a las 09:44):
Ione Belarra confirma el apoyo de los cuatro diputados morados tras presión sindical, aunque critica las medidas como ‘migajas’
Ione Belarra, secretaria general de Podemos, ha confirmado el jueves que los cuatro diputados de su formación votarán a favor de los dos decretos de vivienda que el Gobierno someterá a convalidación en el Congreso el viernes. La decisión, adoptada tras una reunión con la Confederación de Sindicatos de Inquilinos, asegura el respaldo parlamentario al Ejecutivo, aunque su eficacia sigue en el aire por la incertidumbre de PNV y Junts, cuyos votos aún no están decididos.
Belarra reconoció en declaraciones a TVE que Podemos considerar las medidas «insuficientes» y las calificó de «migajas», pero justificó su apoyo para evitar que el Gobierno «siga sin actuar». La formación ya había advertido que su postura dependería del criterio de los colectivos de inquilinos, a pesar de sus críticas previas por la división de las medidas en dos decretos.
El respaldo de Podemos facilitar la aritmética parlamentaria al Gobierno, que necesita al menos 176 votos para aprobar los decretos. Sin embargo, la convalidación sigue pendiente de la decisión de PNV (4 diputados) y Junts (7 diputados en el Congreso), cuyos portavoces aún no han concretado su postura. La votación, prevista para el viernes, podría definirse por estos dos partidos, cuya oposición bloquearía la aprobación.
Los decretos, aprobados en Consejo de Ministros, incluyen medidas como la limitación de los precios en alquileres turísticos y ayudas directas a inquilinos vulnerables. Aunque Podemos las considera insuficientes, su apoyo evita un varapalo frontal al Gobierno, que ya enfrenta críticas por la fragmentación de las propuestas. La presión de los sindicatos de inquilinos, clave en el anuncio de Belarra, refleja el peso de los colectivos sociales en la decisión final.
Ione Belarra advierte de que las movilizaciones continuarán hasta lograr contratos indefinidos y expropiar fondos buitre
Ione Belarra, secretaria general De Podemos, ha vinculado el voto de su formación a los dos decretos de vivienda que se someterán a Convalidación en el Congreso el viernes 1 de octubre al criterio que marque el Sindicato de Inquilinos, con el que se reunirán el jueves por la mañana. La decisión de los cuatro diputados morados sigue en el aire, aunque Belarra ha descartado que sea determinante frente a las movilizaciones sociales, que asegura continuarán Belarra afirmó que la movilización continuaría al menos hasta el próximo fin de semana.
El Gobierno fragmentó los decretos en dos textos para aumentar las probabilidades de aprobación: uno Belarra describió el texto como más ligero. —que incluye prórrogas automáticas de contratos— y otro con medidas más ambiciosas, como el alquiler indefinido. Belarra ha calificado este troceo de Belarra calificó el troceo de los decretos como una trampa. y ha criticado que el PSOE, según ella, Belarra dijo que el PSOE no estaba de acuerdo en el fondo. con los contratos indefinidos, pese a haberlos defendido en el Congreso. Su formación exige retirar ambos decretos y aprobar uno solo con medidas más contundentes, como expropiar inmuebles a fondos buitre y regular legalmente los precios de alquiler.
La presión sobre los grupos parlamentarios es el objetivo real del Gobierno al votar en 48 horas, según Podemos. Belarra ha acusado al Ejecutivo de ofrecer Belarra acusó al Ejecutivo de ofrecer migajas a la ciudadanía. a la ciudadanía y ha advertido: Esta vez las trampas no van a colar. Las instituciones, a su juicio, Belarra afirmó que las instituciones no están a la altura de las demandas sociales. de las demandas sociales, que se centran en acabar con la especulación y el «negocio» de la vivienda.
El PSOE, por su parte, ha sido señalado directamente por Belarra como cómplice de esta estrategia. «El trágala hay que hacérselo a Junts, quienes defienden a los rentistas», ha afirmado, en referencia a la formación independentista, que podría ser clave para desbloquear los decretos. Mientras, el Sindicato de Inquilinos —clave para la decisión final de Podemos— mantiene su movilización, con el objetivo de forzar un texto que garantice el derecho a la vivienda sin concesiones.







