El Gobierno vasco da por perdida la gestión de las pensiones y el Fogasa tras 14 transferencias cerradas y una prórroga sin fecha
El lehendakari, Imanol Pradales, ha advertido de que el adelanto de las elecciones generales pone en juego el autogobierno vasco. En su primera reacción tras conocer la convocatoria, ha afirmado que ‘está en juego el autogobierno’. El anuncio llega después de que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, convocara elecciones para noviembre.
Hasta el 17 de septiembre, todo parecía indicar que Sánchez esperaría a 2027 para convocar las urnas. Imanol Pradales había imaginado que, tras completar todas las transferencias pendientes, ambos líderes se darían un apretón de manos. Sin embargo, la decisión de adelantar el voto ha roto esa expectativa.
El adelanto electoral frustra el enésimo intento de completar el nivel competencial reconocido en el Estatuto de Gernika, aprobado en 1979. Sánchez fue investido en noviembre de 2023 con la promesa por escrito al PNV de finiquitar el proceso para finales de 2025. Ese plazo no se respetó, se activó una prórroga sin horizonte claro y la convocatoria de noviembre lo anuló.
Catorce traspasos cerrados, entre ellos el paro
Durante la legislatura se formalizaron catorce transferencias, entre ellas la de prestaciones por desempleo. Esta última entrará en vigor el próximo 1 de julio con un retraso de seis meses por la falta de personal. Otras medidas incluyen el traspaso de prestaciones familiares no contributivas, autorizaciones de trabajo para extranjeros y la ampliación del seguro escolar.
Se ha constituido también un órgano bilateral que incrementará la participación de las instituciones vascas en la gestión de los aeropuertos de Loiu, Foronda y Hondarribia. Los tres aeropuertos siguen bajo control del Estado. El conjunto de transferencias completadas no cubre los componentes esenciales del autogobierno que aún permanecen pendientes.
Pensiones, Fogasa y puertos, pendientes
Quedan sin transferir la gestión de la Seguridad Social, que abarcaría pensiones y el Fondo de Garantía Salarial (Fogasa). Asimismo, el Gobierno vasco busca reforzar su participación en los puertos de Bilbao y Pasaia, aunque la titularidad no cambiará. Otros temas pendientes incluyen los Paradores de Turismo, el régimen electoral municipal, el crédito oficial, seguros privados y la financiación de pymes.
El propio Gobierno vasco agrupó estas reivindicaciones en diez propuestas para simplificar el proceso. En campañas anteriores se firmaron transferencias durante la precampaña autonómica de 2024 y antes de las generales de noviembre de 2019. Esta vez, no se prevé ninguna reunión de la Comisión Bilateral pendiente desde julio entre Sánchez y Pradales.
La culminación del Estatuto de Gernika dependerá de la próxima legislatura y de una posible reforma del texto. PNV, EH Bildu y PSE‑EE llevan dos años negociando un acuerdo que reconozca a Euskadi como nación. Cualquier pacto requerirá la aprobación del Parlamento vasco y, posteriormente, del Congreso, según las mayorías que se configuren.
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